14 de febrero de 2018

Mazinger Z Infinity. Robots gigantes, el reflejo condicionado y la procreación.

¿Recuerdan el perro de Pavlov? A través de una serie de experimentos descubrieron que comenzaba a salivar cada vez que sonaba una campana ya que el muy ingenuo lo asociaba al acto de comer. El bueno de Pavlov llamó a esta reacción fisiológica reflejo condicionado, y en cierto modo es algo parecido a lo que nos pasa a los que nacimos en los setenta al escuchar o ver cualquier cosa relacionada con Mazinger Z. Una ola de nostalgia recorre e impregna todo nuestro ser trasladándonos mentalmente a aquellos años de infancia, juegos y escasas responsabilidades.

El caso es que cuando me enteré que estrenaban nueva película basada en este personaje de animación no puede escaparme de mi reflejo condicionado intentando recuperar (un tanto ilusamente, lo sé) la nostalgia de la serie original y me dispuse a ver esta versión actualizada de mi robot gigante favorito.

¿El resultado? Mejor de lo esperado, nada comparable a las últimas obras maestras del género que les hemos reseñado en esta web, pero afortunadamente no es la obra infame que me llegué a temer.

Como suele ocurrir en muchas películas de anime el argumento es simple y a la vez confuso: encuentran enterrado dentro de una montaña (por un asunto de universos paralelos) un Mazinger gigante que al parecer es una especie de dios cósmico que se puede cargar toda la estructura de la realidad. Pero sin que quede bien claro el porqué el Doctor Infierno y sus secuaces resucitan trayéndose consigo todas las bestias mecánicas que aparecieron en la serie original e intentan hacerse con el control de dicho Mazinger, con lo cual el lío ya está montado.


30 de enero de 2018

Your Name. La consagración de un esteta.

La luz. Eso es lo que diferencia a las películas Makoto Shinkai, su especial y detallista trabajo con la luz. Pues si bien los grandes directores de anime no desprecian este apartado, en este director es casi una obsesión constante mostrar en cada plano como los rayos de sol, su luminosidad y las sombras inciden en los personajes y los paisajes, creando autenticas obras de arte pictóricas y, como si de un buen pintor impresionista se tratara, mostrándonos con particular agudeza y exquisita sensibilidad todo el retazo de colores que la naturaleza puede ofrecernos.

Creo que es en sus mediometrajes “El jardín de las palabras” (impresionantes cada una de sus secuencias bajo la lluvia) y “5 cm por segundo” (todo él un poema visual) donde artísticamente alcanza sus mayores cotas, pero es sin duda con su último trabajo, “Your Name”, donde ha conseguido el equilibrio perfecto entre arte y narración, con una historia atractiva, compleja y de exquisita resolución, pero sin que falten esas escenas marca de la casa de espectacular belleza y colorido.


23 de enero de 2018

The Disaster Artist. Los límites de la subjetividad.

Ganadora del festival de San Sebastian de este año que acaba de finalizar, es esta una película perfecta para seguir reflexionando sobre la subjetividad a la hora de valorar del arte, y sus límites obvios, que en el mundo del cine vienen dados por la necesidad imperiosa de poseer unos conocimientos mínimos imprescindibles tanto técnicos como artísticos. Si no sabe nada sobre el complejo mundo de la fotografía, las cámaras, las lentes y la iluminación de una toma, si nunca ha escrito un guión o nada creativo en su vida, si nunca ha actuado en una obra de teatro y si, como la mayoría del común de los mortales no tiene esa sabiduría innata propia de los genios; las probabilidades de que todo acabe en desastre son muy altas si un buen día se embarca en el titánico proyecto de hacer una película. 

Y algo así es lo que cuenta “The Disaster Artist”, los avatares, aventuras y desventuras de un hombre singular, sin excesivo talento, comportamiento infantil, pero desmedida ambición y nulo miedo al ridículo, Tommy Wiseau, empeñado en ser actor, artista, y que acabará escribiendo, produciendo y dirigiendo (es un decir) la que algunos consideran la peor película de la historia. Exageración obvia ya que el mundo del cine está llena de bodrios más o menos similares, aunque es cierto que muchas carecen de ciertas peculiaridades de esta “The Room”: la mayoría de las actuaciones son desastrosas, hay tramas que se abren y nunca se cierran, personajes, que aparecen y desaparecen de la nada sin ninguna explicación, conversaciones absurdas, situaciones absurdas y muchas risas del público donde debería haber respetuoso silencio y congoja.

13 de enero de 2018

Tenemos que hablar de Kevin. El enemigo en casa.

Aprovechando el reciente estreno de la nueva película de la directora Lynne Ramsay “En realidad, nunca estuviste aquí”, es una excelente ocasión para rememorar su anterior trabajo, la excepcional “Tenemos que hablar de Kevin”.

Drama duro, cruel e implacable que retrata una realidad poco habitual pero con la que algunos desafortunados tienen que cargar, la de tener un hijo con tendencias psicopáticas: frío, duro, egoísta y, a veces, cruel.

¿Hasta dónde puede llegar el amor de una madre, cuánto debe (y puede) soportar, es su consentimiento ante el caprichoso comportamiento del niño (y posterior adolescente) un cómplice culpable de lo que en un futuro pueda llegar a cometer?


31 de diciembre de 2017

Una Especie de Familia. Una realidad sin paños calientes.

Acaba de llegar a nuestras pantallas Una Especie de Familia, la última película del argentino Diego Lerman (La Mirada Invisible, 2010). Se trata de una interesante alternativa ahora que el ruido de sables (láser) de otros grandes estrenos va dejando espacio a diferentes sensibilidades dentro del cine.

 Y no penséis que os recomendamos cualquier cosa, se trata de una película que en su exhibición por distintos festivales se ha llevado premios en el Festival de Chicago (Mejor Película) y San Sebastián (Mejor Guión para Diego Lerman y María Meira).

Sus argumentos, lejos de las escenas de acción imposibles y mastodónticas batallas, son una fuerza dramática ininterrumpida y creciente durante todo el metraje, y Bábara Lennie, la mirada más intensa y llena de matices del actual cine español.

19 de diciembre de 2017

Saga Star Wars. Una crítica diferente: Los últimos Jedi.


Confirmada la triste noticia de que Abrams dirigirá finalmente la tercera parte y puesto que en Estado Unidos no tienen a su particular Rufián que le diga: ¡quite sus sucias manos de la saga Star Wars! (si por un casual Abrams lee esto algún día, que no se enfade, su Star Trek me pareció una maravilla, pero lo que hizo con “El despertar de la Fuerza” fue un poco ruin) quedaba esta segunda parte como la única oportunidad de ver algo decente de esta trilogía. ¿Se han cumplido las expectativas?

Sí. Plenamente. Por fin tenemos una nueva película de nuestra saga favorita que emociona, entretiene y sorprende como lo había hecho la trilogía original. O al menos casi. “Los últimos Jedi” es lo que debería haber sido “El despertar de la Fuerza”, recupera el espíritu de “El Imperio Contraataca” y en cierto modo se inspira en ella, pero para crear algo nuevo, con entidad propia, que no cae en la bajeza de calcar la estructura y personajes de la obra madre.


16 de diciembre de 2017

Star Wars. Las nuevas.


Capitulo VII. El despertar de la Fuerza.

En algún lugar de Hollywood, California, minutos después de que J.J. Abrams proyectara por primera vez “El despertar de la Fuerza” a los mandamases del Imperio Galáctico, perdón, de la corporación Disney.

J.J. Abrams- Y bien, ¿que os ha parecido?
Todos los jefazos miran expectantes al Gran Jefazo antes de contestar.
Gran Jefazo- Bien...
Todos los demás asienten a la vez y responden al unísono: Bien, bien...
Gran Jefazo- Pero...
Todos lo miran expectantes.
J.J.- ¿Pero?
Gran Jefazo- Puede que haya sido solo impresión mía, pero... ¿no es una copia descarada de la “Guerra de las Galaxias”?
J.J.- Sí, por supuesto, era demasiado trabajo escribir un guión nuevo, así que cogimos el de “Una nueva esperanza”, le cambiamos cuatro cosas, y ya está.
Gran Jefazo- Recuerde que intentamos lo mismo con “Superman Returns” y no funcionó. Perdimos mucho dinero con aquello.
J.J.- La culpa fue de los críticos, que destaparon la liebre. Ya he solucionado eso. Están todos comprados. Además, la gente es idiota y no se va dar cuenta.
Gran Jefazo- Pero es que es muy obvio, toda la estructura es igual, pasan las mismas cosas, joder, si hasta sale otra Estrella de la muerte.
J.J.- Pero esta es más grande. Y es un planeta.
Gran Jefazo- Y se la cargan otra vez de un disparo. ¿Es que esos tipos del Imperio no contratan ingenieros?
J.J.- Ya sabe, la gente es idiota. Les dará igual.
Gran Jefazo- Y pasan muchas cosas sin sentido. ¿Por qué la chica protagonista se vuelve una gran Jedi así de repente?
J.J.- Pues no sé... es que sino la mataban. Y tiene contrato para dos películas más. Ya se les ocurrirá alguna explicación a los guionistas en la segunda parte, o en la tercera.
Gran Jefazo- ¿Y de donde sale el nuevo Imperio?
J.J.- Se explicará más tarde.
Gran jefazo- Y la chica esa que se viste como Darth Vader y solo aparece dos minutos, y el nuevo emperador y...
J.J.- Todo lo que no entiende se explicará más tarde. O quizás no. Ya hicimos lo mismo en “Perdidos” y salió bien.
Gran Jefazo- Hombre, bien, bien... tampoco salió.
J.J.- Tuvimos una gran audiencia y durante meses todo el mundo habló del final. Lo que luego critiquen me da lo mismo, la gente volverá a picar porque, recuérdelo bien y nunca lo olvide, la gente es idiota.
Gran Jefazo- Y cargarse al final al pobre de (censurado) y de una manera tan ridícula.
J.J.- ¿Tú sabes lo que pedía por salir en la segunda? Un peso que nos quitamos de encima.
Gran Jefazo- ¿No se enfadarán los fans?
J.J.- Puede, pero en la segunda sale Luke. Con eso ya se conformarán.
Gran Jefazo- En fin, tu sabrás.
J.J.- Claro, claro, no se preocupe, confíe en mi. De esta nos forramos. Todavía más.
Gran Jefazo- De eso se trata, al fin y al cabo, de eso se trata.

Firmado: Otro idiota más que vio “El nuevo despertar” el día de su estreno y que (ya tengo las entradas) volverá a ver el día de su estreno “Los Últimos Jedi”. Porque, que le vamos a hacer, somos así, idiotas.