15 de septiembre de 2018

Lucky. La vitalidad de un actor portentoso.


Película a la vez homenaje y celebración de Harry Dean Staton, soberbio actor casi siempre secundario, pero con la suficiente  personalidad y carisma para brillar con luz propia. Ahí quedarán para siempre en la historia del cine el errático e inolvidable protagonista de París-Texas o sus numerosas apariciones en las filmografía de su buen amigo David Lynch, que por supuesto también aparece en esta película haciendo gala de su innegable vis cómica.

Rodada poco antes de que el actor falleciera, la historia narra el día a día de un personaje solitario (que no es lo mismo que estar solo, como muy bien recalca en uno de sus ingeniosos diálogos), sus costumbres rutinarias, sus vicios irrenunciables (lo veremos fumando un cigarrillo tras otro, el último, como prueba de rebeldía e independencia, encendiéndolo frente a un cartel de “Prohibido fumar”), sus conversaciones filosóficas, a veces por teléfono a veces de noche tomándose la última copa (Bloody Mary rojo como la sangre) junto a su habitual cuadrilla de colegas.


Un desmayo ocasional le hará ser consciente de la cercanía de la muerte y a enfrentarse a ese miedo infinito e insondable a la nada eterna de la única manera posible que le deja su ateísmo y nihilismo irrenunciable, con una sonrisa.


6 de septiembre de 2018

Los tres primeros episodios de "The Coffee Advisors", se estrenan en Manhattan

LA PRODUCTORA VASCA “PRESSURE FILMAK” ESTRENA LOS TRES
PRIMEROS EPISODIOS DE “THE COFFEE ADVISORS” EL 29 DE
SEPTIEMBRE EN EL “ANTHOLOGY FILM ARCHIVES” DE MANHATTAN.


LA SERIE DE FICCIÓN, ESCRITA Y DIRIGIDA POR EL BILBAINO LANDER
CAMARERO, CUESTIONA LA VERSIÓN OFICIAL SOBRE LOS ATAQUES DEL 11S.

25 de agosto de 2018

Volviendo a recorrer “Carretera perdida”, la obra maestra de David Lynch.

La culminación de un estilo, la representación visual y simbólica del círculo de Moebius, la historia sin principio ni fin de un tormento imposible de digerir, la muerte de la inocencia, la venganza consumada (habitación número 56), el delirio y la pasión, cuando esta es solo un recuerdo amargo de lo que fue, ya no es y nunca volverá a ser.

Quién de nosotros podría soportar el haber asesinado a quien más habíamos querido, quién no intentaría evadirse (real o simbólicamente) a un Yo más joven, prometedor, idealizado, capaz de enamorar a cualquier mujer con solo mirarla...

Pero a veces los sueños también se rebelan, porque la realidad, sus apestosos recuerdos, se filtran a través de las grietas de nuestra nunca del todo sometida voluntad, y todo aquello tan hermoso que habíamos edificado se desmorona, nos atrapa en sus ruinas, confundiendo objeto y representación, sujeto y representado. Cargados de culpa y resignación, prendemos fuego a nuestros más hondos pesares, escapamos, nos adentramos en la noche donde sucedió todo y cuando sentimos que nos va a estallar la cabeza, que finalmente vamos a desaparecer, escuchamos un timbre, y por el interfono alguien susurra: “Dick Laurent está muerto”; y aunque no comprendemos, todo vuelve a empezar una otra vez.

10 de agosto de 2018

Take your pills. Droguemos a nuestros hijos.

Tenemos en el mundo occidental un sistema educativo aburrido, ineficaz, basado en la competición, la memorización y en explicaciones monótonas y repetitivas; con niños a los que les cuesta concentrarse y aprender pues la naturaleza y la evolución no nos diseñó para que a los nueve años estemos todo el día sentados mirando a una pizarra absolutamente concentrados, sino para aprender jugando, corriendo, interactuando y probando cosas.

Y como cambiar este sistema educativo es muy caro y complejo, a estos niños que no rinden bien en la escuela se les dice que están enfermos, a dicha enfermedad se le da un nombre rimbombante (TDAH, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), y les medicamos una pastilla para que rindan adecuadamente. Pastillas basadas en la anfetamina y que reciben diferentes nombres: Adderall, Ritalin... y que por fin conseguirán que estos pequeños diablillos estén concentrados, hagan sus deberes y no pierdan el tiempo jugando e imaginando cosas, que al fin y al cabo es algo muy poco productivo.


27 de julio de 2018

Hereditary. Hermoso envoltorio, deslavazado contenido.



Cuando empecé a escribir en Celuloide Paranoide me dije que solo escribiría críticas positivas, es decir, que me limitaría a opinar sobre películas o series que me hubieran gustado o que al menos fueran valientes e imaginativas en sus planteamientos. Pero luego te topas con la cruda realidad y al final por un motivo u otro te ves forzado a escribir sobre obras que no cumplieron las expectativas creadas o que sencillamente te decepcionaron profundamente.

Y si bien algunos encuentran un retorcido placer en destrozar la reputación de un determinado director (a veces, es cierto, que de forma merecida), yo me siento muy incómodo en esa determinada tesitura, quizá porque soy consciente de la terrible diferencia que existe entre la (relativa) facilidad de escribir una mala crítica  y el enorme esfuerzo de creatividad, tiempo y dinero que supone crear cualquier obra audiovisual. Además, por supuesto, de la diferencia de criterio subjetivo que existen entre diferentes críticos, tema del que ya he hablado muchas veces en este blog, así que no me voy a explayar por ese lado.


17 de julio de 2018

El cuaderno de Sara. Móviles teñidos de sangre.


Aprovechando esta reciente y enésima crisis de emigrantes refugiados a Europa, creo que es una buena idea recomendar esta valiente película española que pone el foco en una de las zonas más conflictiva del planeta, sino la que más, el Congo, y que sirve de denuncia para mostrar la inoperancia del mundo occidental cuando surgen conflictos en los que sí deberían interceder, pero por intereses comerciales (la compra del preciado coltán a bajo precio a las mafias y guerrillas dominantes de la zona) mantienen un vergonzoso mutismo.

Y aunque el tema de la emigración apenas sea sugerido en la película, uno no debe olvidar que la inmensa mayoría de emigrantes provienen de zonas de guerra (Siria, Irak, Congo etc.), donde la vida consiste en elegir entre dos únicas opciones: ser de los que matan, o de los asesinados. Por lo que mientras nuestros muy bien pagados gobiernos sigan mirando para otro lado, cuando no incentivando dichos conflictos por muy variados motivos económicos y geoestratégicos, seguirá habiendo miles de personas que harán lo posible por buscarse una vida mejor.


11 de julio de 2018

No respires. No queda mucho para dejar de aguantar la respiración...

Es un thriller tremendo (y de los buenos) y quizás sea un motivo más que suficiente para que no haya una segunda parte, o que muchos no deseemos que la haya (sí, han leído bien, he dicho “NO” hasta por dos veces).

Cualquier película es susceptible de tener continuidad, sea del modo más inverosímil que sea, y en este caso no es para menos, antes al contrario, podría parecer que esa prolongación hasta logre agrandarla aún más, mas “el tamaño importa”. - Sin desvelar nada que evite romper el misterio a quienes no hayan visto esta primera parte -, les diré que a mi juicio, si la segunda parte que está en juego no pasa a ser una historia totalmente separada, si lo que se pretende es dar continuidad al guión original, todo parece indicar que se podría caer con todo el equipo, o al menos cabría la posibilidad de perjudicar el portentoso recuerdo de la película original.