28 de junio de 2016

“Ha vuelto” ¿… y quizá para quedarse?

Estamos ante uno de esos descubrimientos que de primeras parece que van a ser un fiasco y luego remontan el vuelo alcanzando buenos resultados.

Empiezo por su sinopsis. Sin que tenga importancia el porqué, Hitler reaparece en el Berlín de 2014. Para él, no ha habido descanso ni han pasado los años desde la II Guerra Mundial. En la sociedad actual comprobará qué tipo de acogida tiene su mensaje y su propia figura.

Los alemanes son buenos revisando su propia historia y recogiéndola ante las cámaras, aunque el hecho de que se presente esta película como comedia me daba algo de repelús. ¿Humor alemán?


25 de junio de 2016

¿Te gustan los barcos? Que los vientos te sean propicios.

Los barcos siempre nos han ejercido fascinación . Se han convertido en un reflejo de los deseos de ir más allá de los explorado, de agrandar los límites del mundo conocido, o un símbolo de libertad que permite alcanzar objetivos con total independencia.

A mayor o menor escala, una vez que se abandona el puerto cada barco es un pequeño Estado que debe gestionar sus pequeñas crisis de manera autónoma. Este matiz ha hecho que el cine se haya fijado muchas veces en la relación de los humanos con el mar, y lo ha hecho con tanta fortuna, que la calidad media de las películas ambientadas en un navío es mejor que la de cualquier otro género.


Pero vamos a huir de las más evidentes (Titanic (James Cameron, 1997), o de las que el navío es un mero decorado para representar una catástrofe y el aroma marinero es nulo, como Poseidon (Wolfang Petersen, 2006).  Existen unas paradas ineludibles en el género, pero vamos a proponeros aquéllas en las que la fuerza del viento es el verdadero motor de la historia y han intentado traernos a la pantalla el olor a salitre y la despiadada soledad del océano.


21 de junio de 2016

"Deuda de Honor" Pagar viéndola!

Siempre es un placer volver a encontrarse con Hilary Swank en la pantalla. Esa actriz de cara eternamente golpeada y nunca suficientemente valorada se merece su rinconcito propio en el corazón de todo cinéfilo. Son de esos actores que valen igual para un roto que para un descosido, aportando calidad a todo aquello que tocan, haciendo que cada minuto que aparecen en la película provoquen una necesidad constante de pedir más.

Y si a ello le sumamos que en esta película se maltrata a su personaje sin piedad, se le parte el corazón una y otra vez y se la minimiza como a las locas que lleva como encargo, uno no puede más que encariñarse de su rol, apreciar su papel y alabar a esta tremenda actriz.

18 de junio de 2016

Warcraft: el Origen. Mismas raíces, savia nueva.


En un mundo global, no podía pasar mucho más tiempo sin que uno de los fenómenos con más seguidores de los videojuegos y de los juegos de rol, diera su salto al cine. Han transcurrido más de 10 años desde que se anunciara la versión cinematográfica, y el resultado podemos verlo y juzgarlo desde hace unos días.

 Reconozco que me acerqué a la sala de cine como creo que debe hacerse en estos casos: con la mente como una pizarra a principio de curso, sin un solo prejuicio (cosa fácil, porque soy un total desconocedor del universo Warcraft).

Y es que soy de los que piensan que es absurdo comparar una película con un libro o un videojuego. Si con algo hay que comparar a una película, es con otras de su mismo género. Por eso voy a poner a Warcraf: El Origen, al lado de la trilogía que ha marcado el punto de referencia del la fantasía épica en la última década, La Trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson.

14 de junio de 2016

"Good Kill" matando con joysticks

La guerra como videojuego es una realidad reciente. Despersonificar al enemigo ha sido una constante en la historia, pero transformarlo en un conjunto de pixeles, dentro de un monitor frío es algo que conocemos desde hace poco. Está película nos habla de la historia de un soldado que sentado en un ergonómico sofá y usando mandos, palancas y botones despacha, aparentemente sin problemas, a riesgos reales y potenciales para los EEUU con su dron no tripulado. El mayor peligro al que se enfrenta es que se le caiga el café en la pierna o acumular dolores de espalda.

Interesante aproximación a este nuevo tipo de guerra. Las nuevas tecnologías han puesto en franca superioridad a un bando respecto a otro y eliminar vidas resulta de lo más factible y aséptico.


11 de junio de 2016

90 años de Mel Brooks. Demostrado, la locura alarga la vida.

Mel Brooks cumple 90 años. Casi un siglo para uno de los tipos más peculiares de Hollywood. Neoyorquino de nacimiento, no pierde ocasión en dejar claras y presumir de sus raíces judías, haciendo humor con ciertos temas tan delicados, que solo un genuino hebreo podría hacerlo.
Los 80  vivieron la época dorada de este productor/director/actor inclasificable, dueño de su propia compañía de actores, empresario de éxito en Broadway y guionista de series de culto. Se hizo popular por sus irreverentes comedias y por su personal humor, alcanzando en pocos años cotas de poder sobre su producto reservadas a pocos cineastas.

Rodeado de un equipo de incondicionales, consiguió los mejores trabajos de actores míticos del género de la comedia como Zero Mostel o Gene Wilder, sus parodias de clásicos de otros géneros (ahora tan de moda) supusieron buenos éxitos de taquilla, aunque cada vez más alejadas del favor de la crítica. Pero dentro de su filmografía irregular, no podemos pasar por alto una serie de películas que son títulos imprescindibles de la comedia, y no sé el motivo, injustamente olvidadas cuando se revisan los clásicos del género. Puede que sea porque huye como de la peste del humor enrevesado, porque sus gags son aparentemente sencillos y buscan el atajo hacia la carcajada antes que las rodeos más complicados. Si los Monty Phyton resolvían una situación con cinco minutos de fina ironía, Mel Brooks prefería la imagen directa, ese golpe simple y sencillo pero que, casualmente solo le funcionaba a él.

Vamos a repasar algunas de sus películas, las mejores según un criterio subjetivo y discutible, porque eso sí, sus títulos abarcan desde películas de culto hasta las más prescindibles concesiones comerciales. Mel Brooks inconfundible y auténtico.


7 de junio de 2016

"Bone Tomahawk", un gustazo de hachazo

Desde niño siempre supe qué era un “Tomahawk”. Había juguetes de acción con ese nombre y me interesaba saber de dónde provenía. Es un nombre indígena, con el que se conoce a las hachas de algunas tribus indias norteamericanas. Siempre me pareció un nombre con personalidad, impactante.

“Bone Tomahawk”, que podíamos traducir como hacha de hueso, es una efectiva película que entretiene y sorprende a partes iguales. Estamos a medio camino entre un western y una película de terror. Es la versión vaquera de ese tipo de películas en el que adolescentes alocados se pierden con un coche y acaban en la propiedad de una familia amiga del canibalismo, el troceo de humanos, su almacenamiento y posterior cocción.