31 de enero de 2017

The autopsy of Jane Doe. Terror del clásico directo al consumidor


Esta película viene avalada por el premio del público en el Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016 y creo que de forma muy merecida.

Nos encontramos aquí con una pequeña joya que bebe de múltiples clásicos y de referencias muy reconocibles en el inmensísimo catálogo de las películas de terror. Sin embargo, todas ellas se resuelven en un cóctel muy efectivo que hacen de esta película una entretenida amalgama muy decente y que cumple con su objetivo.

De nuevo, estamos ante un ejemplo más de que cantidad no significa calidad. Casi todo el rato tenemos en pantalla dos personajes, tres si contamos a la muerta, en un espacio confinado: una morgue.

Nos encontramos con dos actores reconocibles por el público en general, Brian Cox y Emile Hirsch (de este actor ya hemos comentado otra película “Hacia Rutas Salvajes”: http://www.celuloideparanoide.com/2016/10/into-wild-hacia-rutas-salvajes-haciendo.html ).

Estos encarnan a un padre y su hijo que trabajan juntos en el negocio familiar, la realización de autopsias en una morgue local. El padre, ejemplo de hombre prudente, paciente y sabio, enseña a su hijo los gajes del oficio, al tiempo que le ayuda a moderar sus impulsos y el ímpetu propio de la juventud. Todo transcurre con la placentera rutina debida hasta que aparece el cadáver de una hermosa joven sin identificar. Sí, al parece en los EEUU el nombre de Jane Doe es el nombre genérico que se le pone a los cadáveres de mujeres de los que se desconoce su identidad, algo así como cuando uno dice que se llama John Smith, podría traducirse en España como Pepe Pérez o Fulanito, con ánimo de ocultar el nombre o sencillamente por ignorar el mismo.

Con Jane Doe van los problemas en tropel. Desde su mismo descubrimiento, rodeado de misterio y preguntas sin respuesta hasta el proceso de la autopsia, todo se revela macabro y confuso.

La autopsia, como es lógico, contiene escenas no aptas para los estómagos sensibles. Ver como un cuerpo bendecido por la juventud es sometido a las diversas fases de la autopsia sin la más mínima contemplación puede resultar doloroso a la vista.

Además de las imágenes explícitas, esta película juega muy bien con la tensión que imprime en el espectador. Los constantes primeros planos que se realizan a la difunta en diversas "poses": con ojos cerrados, con ojos abiertos, con boca abierta, con cerebro al aire... son un tensiómetro ideal para tener al acongojado público atado a la butaca, al sofá o a donde sea. Uno se espera un chillido de terror, un gesto diabólico o algo que ayude a liberar la angustia acumulada pero la película decide contener y dosificar esos momentos. Se agradece.

El filme puede recordar a otro ya comentado en esta humilde web, “El cadáver de Ana Fritz” (http://www.celuloideparanoide.com/2016/03/el-cadaver-de-ana-fritz-necrofilia-made.html) pero si bien tienen algunos elementos comunes, las tramas son sensiblemente diferentes y salvo el nexo de una muerta y su autopsia, poco tienen que ver una con la otra.

¡Muy recomendable!

Tráiler de la película:






Ficha de la película:

Título original: The Autopsy of Jane Doe
Año: 2016
Duración: 99 min.
País: Reino Unido
Director: André Øvredal
Guión: Ian B. Goldberg, Richard Naing
Fotografía: Roman Osin
Reparto: Emile Hirsch, Brian Cox, Ophelia Lovibond, Michael McElhatton, Olwen Kelly, Jane Perry, Parker Sawyers
Productora: 42 / Goldcrest Films International / Impostor Pictures
Género: Terror
Sinopsis: El dueño de una funeraria de una pequeña localidad y su hijo, que trabaja con él, reciben un día el cadáver de la víctima de un misterioso crimen: una bella joven que no tiene ninguna causa aparente de muerte. Ambos intentarán desvelar los intrigantes motivos del fallecimiento de la joven. (Fuente: FILMAFFINITY)

28 de enero de 2017

Underworld: guerras de sangre. No es gore, pero se le parece mucho.

Nació al amparo de otras producciones que intentaban revitalizar el subgénero de los vampiros hace ya más de diez años. Como reclamo peculiar mostraba el enfrentamiento entre dos de las criaturas más legendarias de la noche, los vampiros y los hombres lobo (o licántropos, que parece más sofisticado). Nos recordaba a los geniales cókteles de la Hammer, en los que se enfrentaba a la momia, el monstruo de Frankenstein, y toda aquella criatura que pudiera reproducirse con un buen disfraz.

 Se aderezó el conjunto con unas buenas dosis de estética post-matrix, esto es, banda sonoras con guitarras potentes, planos a cámara lenta alargados hasta el infinito, y muchas, muchas, escenas de lucha. Como prota, una fémina (de las pocas, es triste, pero sigue siendo así). El rol cantante lo llevaba ella, enfundada en látex negro y empuñando dos enormes armas de fuego.

Como producción a la moda, funcionó. Pero nadie contaba que aquello fuera a convertirse en una franquicia que durase hasta nuestros días.

24 de enero de 2017

Homenaje a Eliseo Subiela.


El 25 de diciembre, día del sol invictus, en el que la luz comienza a ganar su batalla a la oscuridad, ha muerto un cineasta, un poeta, un artista; ha muerto Eliseo Subiela, renovador del cine argentino, buscador de quimeras, inquebrantable soñador.


22 de enero de 2017

Assassin's Creed. Seguiremos esperando.

A priori una producción con actores de la talla de Michael Fassbender, Jeremy Irons y Marion Cotillard debería ser una garantía para una película más que decente. Si a eso le añadimos un gran presupuesto, un cuidado diseño de producción y el sello de una de las franquicias más exitosas de los videojuegos en los últimos años, la combinación parece perfecta.

¿Estaremos entonces ante la definitiva versión cinematográfica de una saga de videojuegos?¿Encajarán todas estas valioisas piezas en una maquinaria bien engrasada que nos depare una película redonda? Me temo que, salvo para los fans más incondicionales, tenemos que seguir esperando.


17 de enero de 2017

"El Extraño" final.


Extraña, enrevesada, desasosegante película la que nos ofrece Na Hong-jin en su tercer y deslumbrante trabajo, que ya se ha convertido por derecho propio en una de las figuras más destacas del cada vez más influyente cine coreano.

 Quizá una de las cosas que más me atraigan del cine oriental sea la facilidad con que pervierten géneros y se apartan de los convencionalismos habituales sin caer (casi nunca) en el ridículo y sin dejar de buscar el preciosismo en cada una de sus imágenes.

El precio a pagar, como bien saben los buenos aficionados, es una narración pausada, sin prisas, que a veces llega a desesperar (no es el caso de esta película a pesar de sus dos horas y media de duración) y una tendencia innata a dejar cabos sueltos, a sugerir explicaciones y nunca pronunciarlas, al uso de la elipsis en situaciones que nuestra mente occidental (tan rígida, tan racional) ansía una respuesta esclarecedora.



14 de enero de 2017

La caza. El periodista cazado.


Antes de nada quiero dejar constancia que este artículo representa única y exclusivamente la opinión del autor, y que necesariamente no debe coincidir con la de los creadores de este gran blog, a los que agradezco la oportunidad que me han concedido de publicar y escribir sobre el fascinante mundo del cine y sus autores, las emociones que nos provocan y, por qué no, sobre sus repercusiones y equivalencias en el siempre complejo mundo real en el que vivimos.

Me he acordado en estos días de la magnífica película de Thomas Vinterberg, “La caza”, sin duda una de las más interesantes reflexiones sobre la conducta humana (y sus a veces tenebrosas consecuencias) que se hayan hecho en los últimos años.


10 de enero de 2017

El clon vuelve a casa. Hola, soy yo, y yo, y yo, y yo.


Esta película fue recomendada por Louis Savy, director del Festival de cine Sci-Fi de Londres durante la masterclass que celebró en la pasada edición del Festival de cine fantástico y de terror FKM de A Coruña, en el 2016.

El Clon vuelve a casa es una película de factura elegante, con imágenes bellas, lentas, armoniosas. Es una película japonesa y su procedencia es innegable. Se toman su tiempo con las escenas, casi tanto como en sus múltiples ceremonias rutinarias: descalzarse, saludar, preparar el sake o lo que sea… 


8 de enero de 2017

La Llegada. El cierre de una trilogía perfecta.

Después de una larga y oscura travesía por el camino parece que los sufridos admiradores del cine de ciencia ficción americano estamos de enhorabuena, Hollywood ha renacido de sus cenizas ofreciéndonos la tercera obra maestra de estos últimos años tras Gravity e Interstellar.

Mucho ha llovido desde las grandiosas “Alien” y “Blade runner” y si bien es cierto que en los ochenta y noventa surgieron títulos de gran valía como “Terminator 1&2”, “Aliens”, “Doce monos”, “Nivel 13”, “The Matrix” (la primera, por supuesto) “Dark City” y alguno que otro más, por desgracia no lograron generar continuidad ni consolidar el género, creando las condiciones propicias para que se formara una tormenta perfecta de nula o escasa creatividad que azotó a la industria durante casi toda la primera década del nuevo siglo, anticipada en cierta manera por esa gran decepción que fue “La amenaza fantasma”, y que continuó con una serie de grandes producciones en lo monetario pero mediocres en lo artístico y que creo que no hace falta citar pues la mayoría están en la mente de todos.

Hay excepciones como “Primer”, “Donnie Darko” y “The Man from Earth”, películas muy interesantes, alejadas de los grandes estudios y de escaso presupuesto, en las que prima el ingenio de los guionistas sobre los casi nulos efectos especiales, y donde la ciencia ficción es más una excusa para desarrollar una temática más o menos compleja y de gran calado filosófico, que un fin en sí mismo.

Al margen de estos títulos, y de manera sorpresiva gracias a la televisión, se puede considerar que las únicas obras maestras que nos han dejado estos años han sido el remake de la serie “Battlestar Galactica” y su infravalorada precuela “Caprica”.


3 de enero de 2017

C.S.A - The Confederate States of America ¿Y si hubiera ganado la guerra el sur esclavista?


Lo primero de todo ¡Feliz año 2017! Ya estamos en plena vorágine de muerte y caducidad inmediatas de todos los buenos deseos del brindis del 31 de diciembre. Ya nos hemos arrepentido de decir públicamente que nos apuntaremos al gimnasio, que le quitaremos al alpiste y que me reconciliré con ese familiar que tanto asco me daba… ya está. Se acabó la fiesta y nos quitamos la máscara.

2017 se presenta con muchas dudas y preguntas: ¿qué será de mi?, ¿cómo me irá en lo laboral?, ¿y en lo sentimental? Preguntas que iremos respondiendo de nuevo con los ya algo menos de 365 días que nos quedan. Y si teníamos pocas preguntas, pues añadimos la del titular de este post. ¿Qué pasaría si en la Guerra civil estadounidense hubiesen ganados los estados del sur, esclavistas, frente a los del norte, abolicionistas? Pues esta hipótesis se plasma en realidad en esta curiosa película del director Kevin Willmott.