28 de febrero de 2017

Captain Fantastic, cuando Viggo Mortensen se hace hippie.


Viggo Mortensen, el actor con el nombre de la ciudad más poblada de la provincia de Pontevedra y de toda Galicia, lo mismo derrota orcos en las colinas de Mordor que se pasea en pelota picada por los bosques estadounidenses predicando el estudio de la ciencia y la comunión con la naturaleza.

El polifacético actor no tiene reparo alguno en sacarse de la chistera un nuevo personaje, como quien saca pipas de una bolsa. Nos encontramos con un padre, viudo, que cuida de sus ¡seis! retoños alejados de cualquier influencia de esta malvada sociedad capitalista que pervierte todo y a todos los que toca. 

25 de febrero de 2017

La Gran Muralla...Matt Damon pasaba por allí.

Echamos de menos el tiempo no tan lejano, en el que las películas de Zhang Yimou nos enseñaban en cada plano una acuarela cargada de simbolismo oriental. Como Hero (2002), la película se dividía en partes que se identificaban con un color predominante que a su vez tenía un sentido claro para la filosofía China.

Lo mismo ocurría en la excesiva pero por momentos brillante cinta de John Woo Acantilado Rojo (2008), donde todo el argumento y su estética se hundían en las raíces milenarias de aquél país (voy a intentar escribir el post sin decir "el gigante asiático").

 Y cerrando el círculo de grandes títulos recientes llegados de Oriente, no podemos olvidar la insupreable La Vida de Pi (Ang Lee, 2002), vale es taiwanés, pero hay más contenido en cinco minutos que en toda la saga Crepúsculo.

Pero en el nuevo orden mundial, China ocupa ya un papel protagonista. La historia la escriben los que ganan las batallas, o como en este caso, los que tienen el dinero. Se trata de una producción china, escrita y producida por ellos aunque se haya perdido por allí un Matt Damon más perdido que en la playa de Omaha.

En este nuevo orden, el occidental es un personaje primitivo, presa de sus estereoipos egoístas, de su desmedida ambición por el oro y que encuentra la redención detrás de las murallas de una cultura que le supera tanto en conocimientos técnicos, como en valores éticos (bueno, no andaría muy desencaminado el tema).


21 de febrero de 2017

“Después de nosotros” Divorcio a lo belga


“Lo peor es que le quise” Fue una de las frases que más me impactó de la película. Cuando la mujer protagonista, una esposa en ruinas, se sincera con su grupo de amigos en una cena hablando del que fuera su marido. Que triste deviene el análisis de esa frase: lo peor fue que le quiso. No quererle hubiera sido mejor que quererle, sobretodo porque ahora ese amor se convirtió en un cadáver putrefacto que no encuentra quien lo entierre.

Esta película belga nos estampa ante una dura y paradójica realidad que surge de la combinación de varios elementos: hastío de las relaciones sentimentales, crisis económica prolongada, ausencia de roles, perdida de identidad, etc, etc. Todo esto condimenta un mejunje del que miles de personas beben tapándose la nariz día a día.

19 de febrero de 2017

Agosto. Mucho talento, mucho calor.

A veces no es necesario que una película sea la alegría de la huerta para ofrecer lo que uno está buscando. Tampoco son imprescindibles grandes demostraciones de poderío técnico/económico de los estudios, ni multitudinarias coreografías.

Muchas ocasiones ya intuimos que lo que vamos a ver en  pantalla es una historia basada en diálogos descarnados, escenarios opresivos, y unas relaciones tan disfucionales que harían caer en la depresión a Julie Andrews.

Y sin embargo eso es lo que nos atrae de historias como Agosto, de John Wells. Puede que el hecho de llevar la degeneración de las relaciones humanas hasta el extremo, y verlas retratadas en gente cotidiana, tenga un efecto terapéutico al parecer nuestros problemas más pequeños. Pero no es suficiente el drama por el drama, hace falta una historia y mucho talento.

14 de febrero de 2017

Snowden,... si no sabes torear pa' qué te metes


Oliver Stone está por encima del bien y del mal. Lo mismo hace una documental sobre Hugo Chávez que una película sobre Edward Snowden. Da igual. El deja caer su mensaje como las bombas de napalm de su película "Platoon" (1986), sin importar sobre quién caiga o los daños colaterales que pueda provocar. Total ¡que es Oliver Stone, carallo!

Este nuevo producto del Sr. Stone, "Stowden", perdón, "Snowden" es una película correctamente hecha en donde se nos proporciona una visión demasiado simplista de los hechos. No seré yo, un bloguero del tres al cuarto, el que presuma de tener la verdad absoluta sobre los sistemas de espionaje estadounidenses en particular e internacionales en general, pero nos encontramos con unos personajes más planos que la radiografía de un silbido. Snowden parece un querubín caído del cielo, que busca en la CIA lo que debería haber encontrado en Disneyworld. ¿Acaso pensaba que los espías siguen unas reglas? ¿Es que la alargada sombra de James Bond le había cegado hasta el punto de considerarlos a todos unos "gentlemen" que beben de copa y sonríen tipo dentífrico? Snowden entra en una organización y se sorprende porque vigilen a todos y a todo. Es como querer entrar en un matadero y pretender no ver la sangre porque uno creía que a los cerdos se los mata con besitos.

11 de febrero de 2017

Breve introducción al Anime (1)

Fotograma de La Princesa Mononoke (Hayao Miyazaki, 1988)
 (El cine) 1ª parte

No pretendo hacer aquí un exhaustivo repaso a la fascinante historia del cine de animación japonés (anime) sino tan solo exponer de manera sencilla y didáctica cuales son los principales directores y películas más representativas, no desde una perspectiva estrictamente cronológica sino desde su difusión y repercusión en el mundo occidental, especialmente en España. Será por tanto una guía introductoria para quien quiera adentrarse en un cine que por desgracia no tiene toda la repercusión que se merece a pesar de la excelente calidad que atesora.

Si bien en los años setenta ya encontramos títulos estimables, será en la década posterior cuando el anime entre en una fase de madurez creativa y artística que le permitirá expandirse comercialmente a otros países y consolidarse como un género propio y representativo, viviendo a partir de entonces una edad de oro ininterrumpida (sustentada y apoyada por el no menos interesante mundo de las series de anime y los cómics manga) gracias también a una serie de causas histórico artísticas que han provocado que en Japón la ilustración no se vea como un arte menor o infantil, sino como una fórmula expresiva más equiparable a cualquier otra.

7 de febrero de 2017

Childhood's End. Sardo Numspa ataca de nuevo



Esta miniserie emitida por el canal SyFy me atrapó en su primer episodio, luego decayó un pelín, pero con la inercia adquirida del momento inicial aguanté el tipo, esó sí, ya en el tercer episodio la deriva fue brutal y el final trágico.

La trama, basada en una obra de Arthur C. Clarke, es de esas que prometen: unas gigantescas naves espaciales se posicionan en diversos puntos estratégicos del planeta (en España, curiosamente, sólo en la isla de Mallorca), todos los objetos volantes artificiales (aviones, avionetas, etc.) son cuidadosamente posados en el suelo en el momento de la aparición, sin sufrir el más mínimo rasguño por parte de sus ocupantes, las comunicaciones se vuelven irregulares y el planeta y sus líderes entran en un estado de pasmo total. La incertidumbre y las dudas crecen en el momento en que los aliens se manifiestan a través de imágenes de seres queridos ya fallecidos. A través de estos, transmiten un mensaje de justicia y paz, hasta el punto de que las guerras, el hambre y la enfermedad desaparecen.

A pesar de tal escenario, no faltan aquellos que echan de menos su libertad total de actuación, aunque ello suponga su propia destrucción. En el primer episodio se plantea una breve revolución por parte de un grupo de seres humanos que aborrecen y desconfían de estos supuestos regalos otorgados a la humanidad por estos aliens, rebautizados como Los Amos.

Esta miniserie, si bien es bastante correcta, tiene algunas flojeras argumentales que llaman la atención, por ejemplo, la rebelión de algunos humanos contra Los Amos se crea y se deshace con la velocidad en que se toma un helado. Quizá algo precipitadamente por exigencias de duración del producto. También ocurre con la pueril propuesta de que, entre todos los habitantes del planeta, tan sólo hay un elegido para transmitir el mensaje de Los Amos y ser así su intermediario. Si planteáramos esa hipótesis como real, el número de consultas y dudas que tendría que elevar a aquellos, aunque solamente procedieran de los más altos dirigentes de cada país, organización u entidad, seria elevadísimo. ¿Porqué crear ese cuello de botella? ¿Porqué un solo Amo puede hablar con un solo intermediario? Esta es la premisa y tendremos que convivir con ella durante la miniserie, pero está poco o nada explicada. Por supuesto, obvio el detalle de que el intermediario es un norteamericano medio, blanco, católico e, imagino, que sobradamente preparado, aunque sea un agricultor "frotado a la piedra" como se le menciona en cierto momento. 
 
A destacar el papel de El Supervisor, el Amo que habla con el intermediario y el único que todo el planeta conoce. Debajo de una inmensa capa de maquillaje tenemos al genial Charles Dance, que se le reconoce más por su manera de mover los ojos que por otra cosa. Se hace buen uso de su nombre a pesar de que sus apariciones se cuentan con los dedos de una mano, así en el primer episodio solo sale en los cinco minuto finales. Para aquellos que disfrutan de la serie en inglés, sí podrán haber reconocido su timbre y cadencia de voz, pero los que la vean doblada no verán del gran actor casi nada. Ah!, me abstengo de explicar porqué menciono a Sardo Numspa, el malvado némesis de la película El Chico de Oro (1986) en el titular de esta entrada. ¡Habrá que ver la serie!

En definitiva, las cosas siguen así: el ser humano es sanado, cebado, henchido de felicidad, y despistado de la ciencia y tecnología. Como se dice en otro momento, "si esta es una invasión, es una invasión muy considerada." 
 
Curiosa propuesta que va decayendo poco a poco. Se ve.

Tráiler de la miniserie:


Ficha de la miniserie:
Título original: Childhood's End (TV)
Año: 2015
Duración: 250 min.
País: Estados Unidos
Director: Nick Hurran
Guión: Matthew Graham (Novela: Arthur C. Clarke)
Música: Charlie Clouser
Fotografía: Neville Kidd
Reparto: Mike Vogel, Osy Ikhile, Daisy Betts, Charles Dance, Ashley Zukerman, Yael Stone, Hayley Magnus, Julian McMahon, Colm Meaney, Charlotte Nicdao, Georgina Haig, Darius Amarfio, Don Hany, Tanc Sade
Productora: Syfy / Universal Cable Productions
Género: Ciencia ficción. Drama. Serie de TV | Miniserie de TV. Extraterrestres
Grupos: Adaptaciones de Arthur C. Clarke Novedad
Sinopsis: Unos alienígenas pacíficos conocidos como 'Overlords' invaden la Tierra e imponen un nuevo orden mundial que acaba con todas las guerras. Llevan al planeta hacia la utopía y durante décadas los humanos conviven en paz bajo la influencia indirecta de los aliens a cambio de perder su cultura e identidad hasta que los visitantes descubren sus auténticas intenciones. (Fuente: FILMAFFINITY)



5 de febrero de 2017

The Purge: una propuesta siniestramente actual

Superé el rechazo inicial que me suponía esta película, directamente por su reparto protagonista. El hecho de que la relacionaran con franquicias como "Paranormal Activity", lejos de ser un reclamo para mí, suponen un argumento para hacer cualquier otra cosa que perder 90 minutos de mi tiempo.

Ya  existe una oferta generosa de productos de terror para adolescentes que no tienen otra intención que la de asustar a personalidades ya predispuestas a ello.

Pero en este caso, fue el nombre de Ethan Hawke al lado de thriller futurista  lo que despertó el interés. Y el de Lena Headey, musa más tardía de la ficción/fantasía, que hace del encasillamiento una virtud.