Black Sea. Jude Law profundamente cabreado



Película entretenida, que a pesar de tratar de las inmersiones con ánimo lucrativo de un submarino, no profundiza demasiado en nada. De hecho, lo que toca fondo es la interpretación de Jude Law, que se pasa la película con un cabreo indefinido, de origen desconocido y sin ningún tipo de matiz. Jude Law está cabreado por la mañana, por la tarde y por la noche, dentro y fuera del submarino. Creo que está cabreado por estar siempre cabreado.

Acompañan a Jude toda una plétora de actores que dan vida a tipejos, cada cual más desagradable que el anterior, menos de fiar que un billete de 230 € y con mucha mala baba. Entre todos conforman a un grupo de marineros ingleses y rusos que deben convivir dentro del submarino para lograr sus poco honestos objetivos, si bien todo se desparrama cuando la paranoia, psicosis y demás problemas mentales y desconfianzas de sus protagonistas salen a relucir.

Black Sea se deja ver. Yo esperaba más del gran Jude Law, que suele dar lustre a las obras en las que participa pero, en fin, creo que todos tenemos que pagar facturas y tragar algunos sapos.

Visible y olvidable.

Tráiler de la película:


Ficha de la película:
Título original: Black Sea
Año: 2014
Duración: 115 min.
País: Reino Unido
Director: Kevin Macdonald
Reparto: Jude Law, Scoot McNairy, Ben Mendelsohn, David Threlfall, Konstantin Khabenskiy, Sergey Puskepalis, Michael Smiley, Grigory Dobrygin, Sergey Veksler, Sergey Kolesnikov
Sinopsis: Trata sobre un solitario capitán de submarino (Jude Law) que, tras ser despedido, reúne una pintoresca tripulación para conseguir un tesoro hundido en el Mar Negro. Conforme la avaricia y la desesperación se hacen con el control de la embarcación, la incertidumbre sobre la misión hace que empiecen a surgir luchas internas. (Fuente: FILMAFFINITY)