Las caracterizaciones más memorables del cine reciente.

En el cine siempre es Carnaval. La fiesta en la que se pretende ser otra persona diferente a la que vemos todos los días ante el espejo, es para los actores la más pura rutina. Y el cine siempre ha tenido debilidad por las transformaciones extremas. La Chica Danesa (Tom Hooper) huele a oscar para la joven promesa Eddie Redmayne. Introducirse en la personalidad de otro, cambiar el color del pelo, de los ojos, o subir unos quilitos es algo tan natural para un actor como cambiar el acento. Pero a veces, la caracterización es tan extrema, la imagen conseguida tiene tanta personalidad, que devora por completo al personaje, lo traviste hasta tal punto que olvidamos al actor o actriz de carne y hueso que se esconde a menudo detrás de toneladas de látex, o detrás de los más despiadados ayunos. Vamos a repasar aquellas caracterizaciones en las que la imagen es más recordada que la propia película.




El Maquinista (Brad Anderson, 2004) Producida por Julio Fernández (nombre clave del cine español muy poco reconocido), en ella vemos a un Christian Bale que lleva su pasión por los cambios de imagen a los mayores extremos. El actor nos tiene acostumbrados a hincharse y deshincharse con bastante frecuencia en sus trabajos, o a cambiar la consistencia de su cuerpo desde el más fláccido tocino hasta la más compacta tableta de chocolate. Pero en esta ocasión lleva la delgadez de su protagonista hasta los extremos en los que la salud se ve comprometida, ese punto de no retorno en el que tu hígado se acordará el resto de su vida.



Sra Doubtfire (Chris Columbus, 1993) Mucho más amable, el inolvidable Robin Williams consiguió uno de los éxitos más importantes de su carrera envuelto en capas y capas de látex que sin embargo, ni así lograban disimular su expresividad. Se le echa de menos, Oh capitán, mi capitán.



Monster (Patty Jenkins, 2003) Que Hollywood se muere por ver a sus estrellas irreconocibles por feas, es un hecho innegable, y si no, que se lo digan a la espectacular Charlize Theron, que tuvo que depilarse las cejas, engordar 8 quilos y tener aspecto de no haber visto nunca un bote de crema reafirmante para conseguir su primer y único oscar. Afortunadamente para el género masculino, todo volvió a su sitio sin dejar más rastro que el de ver aumentado su prestigio



Chopper (Andrew Dominik, 2000) Eric Bana es uno de los rostros más socorridos del cine actual cuando buscamos a ese difícil perfil de galán con indudable atractivo para ellas y que no resulte antipático para ellos. Pero hay que recordar que su puesta de largo para el gran público fue en un papel bastante alejado de esa imagen. Es Eric Bana después de engullir 12 quilos de perritos calientes y otros tantos de mala leche, hasta convertirlo en un criminal en serie.



X Men (Brian Singer, 2000) Otra modelo que dio el paso a actriz, Rebecca Romjin, de perturbador atractivo y algún trabajo interesante. Pese a cubrir su cuerpo de escamas azules, ponerse el pelo del color del ketchup y los ojos amarillos... ni así consigue dejar de parecernos espectacular.


Hellboy (Guillermo del Toro, 2004) Grande Ron Perlman, su caracterización es de esas que consiguen la transfiguración perfecta de las viñetas a la pantalla. Tiene el espíritu gamberro del cómic, y un algo más, un ingrediente secreto que solo conocen Perlman y del Toro, y que nos deja con ganas de más, preguntándonos siempre ¿para cuándo Hellboy 3?


El Caballero Oscuro (Christopher Nolan, 2008) Otro papel de oscar, en este caso póstumo para Heath Ledger. La película se convirtió en mito sin necesidad de que los críticos dieran su opinión, todo el mundo era consciente de que el trabajo de Nolan había elevado en género de las películas de superhéroes al estatus de películas para adultos. Y un héroe se mide por el tamaño de sus enemigos... en este caso, el Joker que logra Ledger se ha convertido desde entonces en la referencia con la que se comparan todos los villanos que se enfrentan a un superhéroe, sea Batman o no. Y ninguno, ni en Marvel ni DC, se le ha siquiera acercado.


Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008) Ni Nacido el 4 de Julio, ni Eyes Wide Shut, ni Minority Report. El mejor papel de toda la carrera de Tom Cruise lo firma en esta cinta, aunque haya que esperar al final de la película y dure solo unos pocos pasos. Lo que Zoolander era al mundo de la moda, Tropic Thunder lo era al la guerra. Ben Stiller se quedó muy lejos del éxito de Zoolander, pero a cambio nos dejó unos minutos impagables donde Tom Cruise nos muestra sus dotes para el baile, y para reírse de si mismo.