"Halley". Este muerto está muy vivo



¿Qué harías si estuvieras muerto y en pleno proceso de descomposición pero tu vida diaria siguiese como si estuvieras vivo? Es lo que le pasa a Alberto, el protagonista de esta película. Está muerto pero su vida continúa. Tiene que ir a trabajar, limpiar la casa, asearse,... la cotidianiedad sigue su curso pero él está muerto.
 
Los problemas no tardan en aparecer porque la realidad es que Alberto se pudre, se descompone. Este muerto viviente mexicano no soporta el calor, ni las estridencias, las sensaciones fuertes o los esfuerzos físicos.

Excelente película mexicana del director Sebastian Hofmann. En las antípodas de cualquier imaginería zombí o de muertos amenazantes, sádicos, sedientos de carne humana y cerebros. Nada más lejos. Alberto, el muerto en vida, sólo quiere mantener su situación de forma anónima, seguir viviendo con dignidad y luchar contra el proceso de putrefacción.


Escenas borrosas, primeros planos desenfocados, detalles de lo más mínimo centran esta película. Lo mismo vemos a Alberto fregar unos cacharros que quitarse los gusanos de su cuerpo con cariño casi paternal. Pero Alberto no puede permitirse ningún lujo, ya no puede hacer esfuerzos físicos y ahorra cada pizca de energía que le queda. En un cierto momento, cae a la tentación y la pérdida es irreparable.

El título de la película hace referencia a la parte quizá más floja de la película, pero ello no desmerece el resultado final. El fenómeno del muerto viviente desde un punto de vista novedoso, distinto también al francés de "Les Revenants" (2004).

No os perdáis cómo se descompone Alberto y qué soluciones busca para su supervivencia o "supermoriencia".

Tráiler:


Ficha: 

Título original: Halley
Año: 2012
Duración: 84 min.
País: México
Director: Sebastian Hofmann
Guión: Sebastian Hofmann, Julio Chavezmontes
Música: Zaratustra Vázquez, Diego Ibáñez, Gustavo Mauricio Hernández Dávila
Fotografía: Matias Penachino
Reparto: Alberto Trujillo, Lourdes Trueba, Hugo Albores
Sinopsis: Alberto está muerto y ya no puede esconderse. El maquillaje y el perfume ya no pueden ocultar su cuerpo en rápida descomposición. Consternado, decide retirarse del mundo. Pero antes de entregarse a su muerte en vida, Alberto inicia una insólita amistad con Luly, la gerente del gimnasio abierto las 24 horas, donde trabaja como guardia de noche. (Fuente: FILMAFFINITY)