Rey Arturo: la leyenda de Excalibur.

Cuando se conoció la noticia de que Guy Ritchie (Snatch, Sherlock Holmes) iba a ponerse a rodar una versión de Los Hechos del Rey Arturo, una ola mezcla de expectación e incredulidad recorrió los mentideros que se dedican a comentar el mundo del cine.

No es lo más habitual que uno de los directores más transgresores en cuanto a estética y a ritmo narrativo se meta en estas lides, tan acostumbradas a composiciones contadas en tono solemne y cadencia soporífera. La estética cercana a veces al video clip del director británico, sus alardes en la sala de montaje a ritmo de rock&roll casan tan bien como una cecina y un Ribera del Duero, pero ¿aguantarán ese mismo traqueteo acelerado los remaches de la armadura de Arturo? ¿Sufriremos un shock al escuchar a los caballeros de la Tabla Redonda abandonar pompa e hidalguía y expresarse como pandilleros de extrarradio?



Confieso que me gusta el cine de Guy Ritchie, me resultó como un soplo de aire fresco y desenfadado en la creciente tendencia de hacerlo todo cada vez más oscuro, enrevesado y tedioso. La única reserva que tenía hacia el esta nueva versión era que en el teaser de la película sonaba el Baby I`m gonna leave you de Led Zeppelin... Y aunque seguro que Robert Plant merecería un asiento prominente en la Corte de los otros señores del Metal, me chirriaba pensar que esta adaptación fuera algo así como una ópera-rock. La primera escena disipó todas mis dudas:  banda sonora fuerte, con intensidad marca de la casa y marcando el ritmo de las imágenes, pero regusto a gaélico, ni rastro de Zeppelin. Ya contaba con que la primera sería una secuencia desatada, pero no contaba con que el director hubiera abierto las mazmorras más oscuras de su subconsciente, y liberado a criaturas que harían empequeñecer al habitante más excesivo de Mordor.

Visualmente es apabullante, quizá en exceso dado que nos acerca más a la idea que tenemos formada de las disputas entre Zeus y sus hermanos que a las del caudillo británico, con unas raíces tan terrenales e históricas como nuestro Cid. Pero esta, ya se nos avisó, es otra historia. Tomamos como referencia la última gran aproximación al mito: Excalibur (John Boorman, 1981), se trataba de una película densa, sombría y barroca que, con unos hallazgos memorables para la capacidad técnica pre-digital, intentaba recorrer caminos inexplorados cercanos a la ciencia ficción nada comunes en la épica medieval. Pero por momentos la película de Boorman perdía el rumbo y sobre todo el ritmo, hasta el punto solo nos devolvía a la realidad Carmina Burana de Carl Orff.


Después de que Peter Jackson visitara la Tierra Media, ha dejado de parecernos extraño que la épica medieval se entremezcle con la fantasía, la criatura más inverosímil se pasea entre los caballeros más pragmáticos sin complejos, con la misma naturalidad que Han Solo encontraba todo tipo de bicherío en una taberna de Tattoine. Y lo mejor de todo, hoy es posible sin renunciar a una película dirigida a un público adulto.

A riesgo de ser un SPOILER, debería ser un advertencia a todo amante de los hechos artúricos y que puede evitar futuros malentendidos al posible espectador. El director ha planteado Rey Arturo: la Leyenda de Excalibur como la primera de una serie, si bien no está confirmada su continuidad. Así, esta sería la primera de varias entregas, y contaría el origen y ascenso del rey, quedando muchos personajes y situaciones conocidas por todos pendientes para otras secuelas. Así su ritmo interno (el que nos marca el paso durante la proyección) en frenético, apenas decae para darnos un respiro, y cuando lo hace es para escuchar diálogos entre lo absurdo y lo hilarante por parte de la panda de rateros que componen en núcleo de Arturo, y que conservan sus motes y sus trapicheos. Por contra, el ritmo externo (el que se mueve por la línea temporal de la vida del Rey Arturo), es lento, abarcando en dos horas de película un lapso muy pequeño de los hechos del inquilino más famoso de Camelot , y que será considerado como un punto negativo o no, en función de que las posteriores entregas mantengan la misma coherencia y no resuelvan en un par de tomas los siguientes episodios de la vida del caudillo bretón.

En cuanto a los actores, Charlie Hunnam sigue en la línea de Hijos de la Anarquía, lo que parece bastante creíble para el Arturo que nos presenta Ritchie, si bien es Jude Law el que se va a convertir en el actor fetiche de Guy Ritchie. Después de interpretar al doctor Watson en las dos entregas de Sherlock Holmes, con las tablas que le aporta su carrera, se convierte aquí en un villano excesivo. Es demasiado malo, tiene un castillo demasiado grande, una torre demasiado alta y su armadura parece un disco de Manowar. Eric Bana vuelve a hacer de rey justo e íntegro (podría interpretar a un perfecto Arturo cuarentón) El rostro siempre agradable de Djimon Honsou haciendo de él mismo, pero con armadura, y el hallazgo mejor guardado de la película, la actriz Astrid Bergès-Frisbey. Por ser barcelonesa de nacimiento (desconozco si se dobló a si misma en castellano), por acaparar tanta atención haciendo tan poco ruido, y porque intuimos que su personaje irá creciendo en las (posibles) nuevas entregas.

No esperéis rigor histórico. No esperéis siquiera que encaje con la idea que teníais de un héroe legendario. Encontraréis un exceso visual, de ritmo, de magia y de acero. Los mitos pertenecen a los pueblos, pero quien los cuenta, los adereza como quiere.

Publicado por Paranoide.



Ficha de la película:

Título original: King Arthur: Legend of the Sword
Año: 2017
Duración: 120 min.
País: Estados Unidos
Director: Guy Ritchie
Guion: Joby Harold, Guy Ritchie, Lionel Wigram (Historia: David Dobkin, Joby Harold)
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: John Mathieson
Reparto: Charlie Hunnam,  Astrid Bergès-Frisbey,  Jude Law,  Djimon Hounsou,  Eric Bana, Aidan Gillen,  Freddie Fox,  Craig McGinlay,  Tom Wu,  Kingsley Ben-Adir, Neil Maskell,  Annabelle Wallis,  Zac Barker,  Oliver Barker,  Geoff Bell, Poppy Delevingne,  Jacqui Ainsley,  Bleu Landau,  Georgina Campbell,  Rob Knighton, David Beckham,  Katie McGrath,  Michael McElhatton,  Mikael Persbrandt
Productora: Warner Bros / Village Roadshow Pictures / Weed Road Pictures
Género
Fantástico. Acción | Edad Media. Capa y espada. Espada y brujería
Grupos: Rey Arturo Novedad
Sinopsis:
Arturo es un joven intrépido que dirige a su pandilla por los callejones de Londonium. Tras sacar la espada de Excalibur, se verá obligado a tomar algunas duras decisiones. Junto a una misteriosa mujer llamada Guinevere, deberá aprender a manejar la espada, vencer a sus demonios y unir al pueblo para derrotar al tirano Vortigern, quien robó su corona y asesinó a sus padres antes de convertirse en rey. (FILMAFFINITY)