Liga de la Justicia. Creando nuestros propios dioses.

La navidad es un fecha ya de por si cargada de excesos de todo tipo. Nos obliga a darnos atracones de costumbres, comidas y lugares comunes hasta el extremo de producirnos rechazo lo que en cantidades moderadas nos encantaría.

Esto llevado al cine se traduce en una sobredosis cine de personas con capa y atuendos a cada cual más ridículo (que superan facilmente a la dosis de marisco y reuniones familiares), pero sin los cuales sería imposible hacer un retrato veraz, nos guste o no, de lo que es el cine de nuestros días.

Imposible pasar por alto la avalancha de super héroes, su universo cada vez más complejo y entrelazado, que en un futuro será digno de un estudio antropológico. Quién sabe si posteriores culturas que vendrán, encontrarán estas historias y las entenderán como si fueran nuestros propios mitos, suponiendo que creíamos en ellos como verdaderas divinidades. En ese caso tendrían de nosotros una imagen muy similar a la que tenemos de un habitante de la Grecia de Homero o la Roma de Virgilio, pero en todo caso se llevarían un bosquejo muy aproximado de lo que son nuestros miedos como sociedad, nuestras inquietudes y lo que consideramos valioso u honorable.




En esta mitología de la sociedad moderna, dos son los panteones más visibles, como lo fueron en la antigüedad los presididos por Zeus o Júpiter. Uno sería el panteón de Marvel y el otro el de DC. Su jerarquía y relaciones varían según el momento y lo que escriben los guionistas, pero éstos solo escriben lo que demanda escuchar la sociedad y son un reflejo directo de ella, así que las diferencias con un mitógrafo de la antigüedad son mucho menores que las similitudes. Quizá el atareado ateniense que se acercaba a ver una representación de la Guerra de Troya no buscaba otra cosa que pasar un buen rato para olvidar sus problemas viendo a otros mortales enfrentándose a un destino mucho más peliagudo que el suyo propio, y le gustaba fantasear con los poderes del dios del rayo y sus luchas con los Titanes. Del mismo modo que nosotros compramos una entrada para ver "Liga de la Justicia".

Con semejante saturación, el cine de superhéroes se está convirtiendo en un episodio mucho más interesante como fenómeno cultural que como evento cinematográfico, ya que comienza a dar señales de un inevitable agotamiento. El "más difícil todavía" ha llegado a un punto de no retorno que obliga a cada nueva propuesta a rozar el abismo de lo absurdo. "Liga de la Justicia" está dotada de una imagen apabullante. La creatividad visual de Zack Snyder es la mayor virtud del director de Wisconsin. En esta ocasión abandona la oscuridad casi asfixiante de "Batman vs Superman" (2016) y se acerca más a la estética vintage de "Watchmen" (2009). Conforme avanzaba la película descubrí, no sin cierta inquietud, que no recordaba casi nada de "Batman vs. Superman". Esto puede deberse a la interminable lista de títulos del género, al envejecimiento neuronal, o muy probablemente a los recursos clónicos de los que abusan, dejando al descubierto los mimbres de su predecesora, que además de un envoltorio artificioso y un Ben Affleck hipertrofiado, no guardaba mucho más.

Hemos mejorado en este caso, sin duda. El tono sombrío y cansino deja paso a una historia con más ritmo y algún momento gracioso, aunque muy lejos de la cadencia festiva de las producciones de Marvel. Batman es el indiscutible líder de este grupo (pero ojo, no hay ni rastro del Batman de Nolan en ningún sentido), y es un personaje que aunque no tiene un aire tan atormentado como "Batman vs Superman" , no da el mismo juego a un guionista que Iron Man o el Capitán América a la hora de escribir diálogos. Las dos aportaciones jóvenes al equipo (Flash y Cyborg) son correctas y aportan ritmo y frescura a una serie que tiene tendencia a la oscuridad. Porque Jason Momoa no colabora con mucho más que con su imponente presencia, en un personaje que prometía ser el hallazgo más valioso de la entrega.

La ventaja de "Liga de la Justicia" respecto a "Batman Vs Superman", es que en esta última tuvimos que esperar a los 10 minutos finales para ver a Wonder Woman, y aquí  aparece del principo a fin. Su papel en la historia a buen seguro que fue reescrito para dotarle de más peso. En el apartado de roles femeninos DC va ganando por goleada a Marvel, y Wonder Woman se presenta ya con toda naturalidad y por derecho propio, como la líder natural de la Liga cuando Bruce Wayne decida retirarse a Benidorm. Porque Superman, dicen, lo tiene todo de acero menos su carisma.

Del villano, nada que decir salvo que lo olvidaré muy pronto, a diferencia de Cate Blanchett como Hela en "Thor: Ragnarok". Pero para despedirse con buen sabor de boca, la espléndida banda sonora de Danny Elfman, cuando acompaña a la figura de Batman y escuchar al eterno Alfred decir "añoro  el tiempo en el que solo teníamos que preocuarnos por pingüinos explosivos". Todos acabaremos añorándolos.

Publicado por Jon Leceta.



Ficha de la película:

Título original: Justice League
Año: 2017
Duración: 121 min.
País: Estados Unidos Estados Unidos
Dirección: Zack Snyder
Guion: Chris Terrio, Joss Whedon (Historia: Zack Snyder, Chris Terrio)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Fabian Wagner
Reparto: Ben Affleck,  Gal Gadot,  Ezra Miller,  Jason Momoa,  Ray Fisher,  Henry Cavill, Amber Heard,  Amy Adams,  Ciarán Hinds,  J.K. Simmons,  Jeremy Irons, Connie Nielsen,  Robin Wright,  Diane Lane,  Kiersey Clemons,  Billy Crudup, Daniel Stisen,  Jesse Eisenberg,  Samantha Jo,  David Thewlis,  Joe Morton
Productora: DC Comics / DC Entertainment / Dune Entertainment / Lensbern Productions / Warner Bros. / Atlas Entertainment / Cruel, Unusual Films
Género: Ciencia ficción. Acción | Superhéroes. Cómic. DC Comics
Grupos: DC Extended Universe (DCEU) Novedad
Web oficial: http://www.justiceleaguethemovie.com
Sinopsis:
Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos que combata esta nueva amenaza. El problema es que a pesar de la formación de esta liga de héroes sin precedentes –Batman, Wonder Woman, Aquaman, Cyborg y Flash– puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta de una amenaza de proporciones catastróficas. (FILMAFFINITY)