LOS OTROS, rescatados de la lista negra.


En mayo de 2018 se estrenó en Cannes un documental que recibiría el gran aplauso del público: “The State against Mandela and the others”(El Estado contra Mandela y los otros). Después de un año recorriendo festivales y recaudando varios premios, esta película llega a nuestras pantallas con una clara llamada a filas – de butacas - al espectador comprometido con las grandes causas de la historia.

De sobra es conocido el caso de Mandela, su lucha contra las leyes discriminatorias del Apartheid y su encarcelamiento, pero muy poco sabemos sobre las otras personas que le acompañaron en esa batalla, y que como él sacrificaron su vida entre barrotes por reivindicar la igualdad en una Sudáfrica racista, dominada por el totalitarismo del Partido Nacional durante la segunda mitad del siglo pasado.

En 2016, usando tecnología francesa, el INA, organismo estatal del audiovisual en Francia, consigue rescatar 256 horas de grabaciones sonoras registradas durante el proceso de Rivonia, en Sudáfrica. En este juicio que tuvo lugar en 1963 y 1964, Mandela, junto con siete aliados, son imputados por actos de sabotaje contra el gobierno vigente. La película centra su mirada en las figuras de los otros acusados, héroes olvidados cuyo papel en la historia es también fundamental.

Denis Goldberg, uno de "los otros" acusados.

Los realizadores, Nicolas Champeaux y Gilles Porte, entienden de inmediato la urgencia de aprovechar estos documentos recién hallados y, sin pensárselo dos veces, viajan a Sudáfrica para encontrarse con los supervivientes que habían sido liberados, junto con Mandela, tras 26 años en prisión. El trabajo que seguirá para construir una película partiendo de estos archivos sonoros es pura orfebrería.

El resultado es un documental absolutamente creativo. Rechazando el uso de una voz en off explicativa, las únicas voces en las que nos centramos son aquellas registradas hace casi 60 años, durante el juicio.  Con estos archivos sonoros como guía, el resto de los elementos formales pueden clasificarse de minimalistas. Para ilustrar las declaraciones encontramos dos tipos de recursos. Por un lado, a cargo del dibujante holandés Oerd, tenemos animaciones en blanco y negro, a veces abstractas, pero no por ello menos sugerentes, que aportan una gran expresividad. Por otro lado, aportando gran emotividad, tenemos imágenes de los propios protagonistas y otros afectados como sus familiares, los abogados que defendieron el caso, el hijo del fiscal, e incluso estudiantes actuales de bachillerato, escuchando por primera vez estos registros.

Animación de Oerd

Para acabar de componer el conjunto, hilado armoniosamente por un esmerado montaje de Alexandra Strauss, apreciamos contadas imágenes de archivo, algunas entrevistas sobre fondos neutros y una banda sonora dramática, aunque discreta, de Aurélien Godderis-Chouzenoux. En definitiva, nada resta la eficacia deseada al mensaje de defensa de los acusados.

Y es que la principal lección de este documento, a la vez artístico e histórico, es la actitud ejemplar de sus protagonistas, “los otros”. Con la pena de muerte sobrevolándoles, es admirable su inquebrantable determinación, aun cuando hay quienes flaquean a favor del beneficio individual. “Los otros” mantienen la calma, amparados por la convicción de que su causa es totalmente justa y bienintencionada. Se defienden de las acusaciones de sabotaje argumentando una necesaria defensa de valores aún mayores, como son los derechos humanos, y demostrando una constante preocupación por la protección de la vida. Ante tal compostura y con el desacuerdo internacional frente a la condena, la pena de muerte es desechada en favor de la cadena perpetua. Winnie, esposa de Nelson Mandela, haciendo prueba de entereza ante la decisión del juez, animó al pueblo a seguir la lucha alzando el puño al grito de “¡Amandla!” (Poder), que repite convencida ante la cámara de Nicolas Champeaux y Gilles Porte.

Winnie Mandela, durante el rodaje del documental.

“Los otros” hoy pueden mirar sin remordimientos las causas que les condujeron a un castigo que hoy sabemos injusto, y ello sirve para demostrar que la superioridad no depende de la raza, sino de los valores de la persona.

Según los propios realizadores, “The State Against Mandala and the others” es una película que, de no ser por su trabajo inmediato e independiente, hoy ya no sería posible realizar, pues pocos meses después del rodaje sus protagonistas han ido pereciendo. Se trata del último grito de atención de unos héroes que hace 55 años apostaron por un mundo mejor, y que hoy y gracias a este maravilloso documental, nos recuerdan que no hay que bajar la guardia ante los abusos de poder.

Por Irene Arnanz.


Protagonizado por:

Los Acusados: Denis Goldberg, Ahmed Kathrada, Andrew Mlageni
Los Abogados: George Bizos, Joel Joffe
Con la Colaboración de: Winnie Mandela Sylviane Ame, Max Sisulu, Toni Strasburg, David Yutar

Ficha de la película:

Guion : Nicolas Champeaux, Gilles Porte
Directores : Nicolas Champeaux, Gilles Porte
Animación y diseño : Oerd
Animación : Mathieu Ratier, David Devaux, Vincent Escrive, Matthieu Gueritte, Antoine Presles,
Loïc Espiche, Soukaïna Najjarane, Théo Gremillet, Vivianne Karpp
Música original: Aurélien Godderis-Chouzenoux. Violin: Georges Van Dam. Percusión: Francesco Miccolis
Director de fotografía : Gilles Porte. Segunda Cámara : Samuel Lahu. Mezclador de sonido : Gautier Isern. Edición: Alexandra Strauss. Ayudante de edición: Marie Pascaud. Consultor de guion: Olivier Lorelle. Investigación : Nolwenn Gouault. Edición de sonido: Élisabeth Paquotte. Mezclador : Christophe Vingtrinier. Posproducción: Moïra Chappedelaine-Vautier, Maxime Beugin