VENGANZA BAJO CERO, las películas también se pueden congelar para posterior consumo


Con “Venganza bajo cero” el director noruego Hans Petter Moland se lanza al reto poco común de hacer un remake de producción americana de su propia película, “Uno tras otro”, de 2014. Se trata de una comedia sobre un padre que quiere vengar el asesinato de su hijo, llevando a cabo, por cuenta propia, una serie de incursiones en el mundo del narcotráfico, lo cual pondrá patas arriba la relación entre dos bandas criminales.

Ya hace más de 10 años que Michael Haneke se atreviera a adaptar la versión austriaca de “Funny games” al público americano, y a pesar de calcar fotograma tras fotograma, el resultado desmereció al original. En “Venganza bajo cero”, además de cambiar el elenco de actores y las localizaciones como Haneke hiciera con su propuesta de remake, Moland aporta otra serie de cambios. Él y el equipo de producción americano consideran que el trabajo aporta grandes mejoras, así que tal vez sea sólo yo la que prefiera la versión previa.


Para mí “Uno tras otro” ya era una obra de arte, y entonces me pregunto, ¿para qué repetirla? Los actores son inmejorables. En el papel principal, el sueco Stellan Skarsgård, famoso por las películas de Lars Von Trier, adopta la madurez y sobriedad perfecta que requiere su papel en esta comedia negra de gánsteres. Como capos de las bandas mafiosas, un insustituible Bruno Ganz y un soberbio Pål Sverre Hagen cierran el trío de padres vengadores. Los escenarios de un blanco intenso contribuyen a resaltar escenas llenas de sutileza, donde la interpretación es clave para llevar toda la carga de una trama tan absurda como divertida.

En la nueva versión se ha optado por lo seguro, colocando a Liam Neeson en el papel principal, y como es de esperar, lo hace tan bien como Skarsgård. En cuanto al resto del reparto, me quedo con los originales, pero sin duda influye en mi predilección que el guion original también es mi preferido.

El director Hans Peter Mollan (izquierda) y Liam Neeson, en Madrid.

Los diálogos de esta última versión son más directos, más cortos. Se han eliminado los silencios, las miradas, lo cual el propio Moland define como un ejercicio deseable de síntesis. A mi parecer, corresponde más a la búsqueda de un patrón en el cine de acción, en el que hay que ir al grano, dejando al espectador poco tiempo para interpretaciones.

En cuanto a las localizaciones, no se hallan tan sumergidas en la nieve que todo lo cubre, lo cual favorecerá que el público americano pueda identificar los escenarios de Denver, un destino turístico que le es tan familiar.

Las notas de humor siguen reposando en gran parte en el recurso de los contrates culturales, algo que resulta muy efectivo. En la primera película eran los escandinavos contra los europeos del este. En la segunda son los indios americanos los que traen la nota de color. En ambas subyace un trasfondo de culturas cruzadas, inmigración, y alusiones a otras razas que siempre dan buen juego para la comedia.


Un tema que sí se ha alterado es el de las relaciones de género. En ambas películas las mujeres representan el lado sensato, actúan con mesura y prefieren distanciarse de las acciones delictivas de los hombres, que no paran de pelear como niños malcriados en patio del recreo. Sin embargo, en la versión de 2014, la exmujer de uno de los mafiosos, tras enfrentarse a él, acabará por recibir insultos y un puñetazo, algo que se ha suprimido en la nueva versión de 2019. ¿Será que con los tiempos que corren ya no es políticamente correcto hacer humor de los malos tratos? Sigo prefiriendo la versión noruega, en la que Pål Sverre Hagen hace el papel de un jefe infantil, caprichoso y, aunque maltratador, mucho más divertido y odioso.


Veremos cuál es la acogida de la crítica tras el estreno de “Venganza bajo cero”. Quizás el punto de vista de la audiencia no sea tan comparativo como el mío, y se centre más en las ventajas de la nueva versión de forma aislada. Seguramente se llevará grandes elogios, porque no deja de ser una obra inteligente y entretenida, y espero que haberla traducido al inglés, haberle puesto rostros americanos y haberla llevado a terreno estadounidense, favorezca su difusión frente a la original, que bien merecía la atención de cualquier superproducción hollywoodiense.

Por Irene Arnanz.


PODÉIS ESCUCHAR AQUÍ LA ENTREVISTA QUE MANTUVIMOS CON HANS PETER MOLLAND, DIRECTOR DE "VENGANZA BAJO CERO"



Ficha de la película:

Título original: Cold Pursuit
Año: 2019
Duración: 118 min.
País: Reino Unido
Dirección: Hans Petter Moland
Guion: Frank Baldwin (Remake: Kim Fupz Aakeson)
Música: George Fenton
Fotografía: Philip Øgaard
Reparto: Liam Neeson,  Laura Dern,  Emmy Rossum,  Julia Jones,  William Forsythe, Elysia Rotaru,  Tom Bateman,  Aleks Paunovic,  John Doman,  Domenick Lombardozzi, Raoul Trujillo,  Ben Hollingsworth,  Emily Maddison,  Nathaniel Arcand,  Victor Zinck Jr., Arnold Pinnock,  Wesley MacInnes,  Chris Logan,  Bradley Stryker,  Tom Jackson, Micheál Richardson,  Elizabeth Thai,  Loretta Walsh,  Glen Gould,  Jim Shield, Nels Lennarson,  Dani Alvarado,  Ben Sullivan,  Lucy Ssuubi,  Emily Maddison
Productora: Coproducción Reino Unido-Noruega-Estados Unidos-Canadá-Francia; StudioCanal / Paradox Films. Distribuida por Lionsgate
Género: Acción. Thriller. Comedia | Venganza. Remake. Comedia negra. Mafia
Sinopsis:
Un conductor de quitanieves lleva una vida tranquila hasta que la muerte repentina de su hijo hace que se vea envuelto en una guerra entre narcotraficantes, armado solo con maquinaria pesada y la suerte del principiante. Remake de la película noruega "Uno tras otro". (FILMAFFINITY)