PINTORES Y REYES DEL PRADO (Valeria Parisi, 2019)


El pasado 4 de diciembre tuvo lugar en Madrid la presentación de Pintores y reyes del Prado, un documental en el que el actor británico Jeremy Irons guía a los espectadores a través de las salas del Museo del Prado. La película, escrita y dirigida por las italianas Sabina Fedeli y Valeria Parisi, realiza un viaje por historia del museo y de sus cuadros, narrado por restauradores del propio museo y los testimonios de Laura García Lorca, Marina Saura y Norman Foster, entre otros. Además, acompaña las imágenes con la coreografía flamenca de Olga Pericet.

Si algo tiene de especial esta película es su alejamiento de todo lo que no nos esperaríamos de un documental sobre un museo. No se centra exclusivamente en el museo y las pinturas que alberga, sino que, a través de los cuadros, cuenta episodios de la historia del Prado, ofreciendo una reflexión sobre el arte en todas sus formas: pintura, escultura, música, cine, literatura...

El Actor Jeremy Irons atendiendo a los medios (foto Clara Coira).

Así, a través de los testimonios de los entrevistados, se crea una interesante lección de historia en la que se recorren los 200 años del museo: reyes, misterios, restauraciones y episodios de la Guerra Civil.

Uno de los principales valores de esta película su perspectiva feminista. Partiendo del dato de que tan solo 7 de las 1500 pinturas que hay en el museo están firmadas por mujeres, una parte del metraje se centra en el análisis del papel de las mujeres en el arte, deteniéndose en la pintora Clara Peeters. Esta mujer, que se dedicaba principalmente a hacer bodegones, pintaba en sus cuadros pequeños autorretratos, casi imperceptibles a simple vista, en un esfuerzo por reducir la invisibilización de las mujeres en el mundo de la pintura. Sobre esta discriminación, el documental también revela que durante los primeros años del Museo sólo los hombres tenían permitida la entrada a salas donde se exponían los cuadros de desnudos. Las mujeres y el erotismo eran algo expuesto exclusivamente para la mirada masculina.

Valeria Parisi y Sabina Fedeli se definen a sí mismas como los ojos y la voz de la película, respectivamente. Cuentan que, al ser italianas, buscaban dar una perspectiva nueva y una visión cálida. Querían contar a través de los cuadros del museo la historia de España de una forma no institucional. Querían explorar qué hay detrás de las pinturas en un documental sofisticado y “cálido”, como ellas lo definen.

Jeremy Irons, por su parte, cuenta que se sintió atraído por el proyecto desde un principio. Para él, lo hermoso de la pintura es que emplea un lenguaje internacional, y en los cuadros del Museo del Prado se cuentan historias que puede entender cualquier persona, independientemente de su origen o su idioma. Por eso defiende que el documental puede ser una gran herramienta para acercar el propio museo a personas que no pueden ir a visitarlo.

Jremy Irons conversando con Javier Solana durante la rueda de prensa (foto Clara Coira).

En ese sentido, el documental tiene una vocación divulgativa, busca ayudar a la gente a entender la historia de las pinturas y sus posibles significados. Además, desde A Contracorriente Films, encargados de la distribución de la película, están llevando a cabo una iniciativa que consiste en proyectarla en cines de forma gratuita para que las escuelas lleven a sus alumnos a verlo. 


Cuando le preguntan por cual de los autores expuestos en el museo le gustaría ser retratado, Irons no tarda mucho en contestar: Goya. Esa fascinación por el pintor es algo muy presente en todo el documental. Los entrevistados expresan su gusto por la pintura de Goya, pero sin quedarse en sus pinturas más populares, como Saturno devorando a su hijo o La maja desnuda. La película ofrece una reflexión sobre su desvío hacia la oscuridad a través de cuadros menos conocidos como La nevada, que está en proceso de restauración.


Pintores y reyes del Prado no es una película sobre cuadros, sino una película sobre personas. Es un documental con una mirada consciente, que elige cuidadosamente los autores en los que se para: Goya, El Bosco, Rubens, Tiziano, Velázquez, Patinir, Clara Peeters, El Greco. Los observa, los analiza y los valora desde una subjetividad necesaria.

Por Clara Coira.