"No me siento cohibida a exponer esa desnudez porque esa etapa es algo que ha sido verdad y que ya está cerrado en mi vida."

Liliana Torres
La directora catalana Liliana Torres decidió involucrar a toda su familia en su primer largometraje como directora, productora y guionista: Family Tour.

Lo primero que tengo que decir de Family Tour es que es un ejercicio muy valiente. Recuerdo que casi abandono la proyección en los primeros minutos hasta que me percaté de que los actores y actrices eran realmente los miembros de la familia de la directora de este filme. Eso le aporta un componente genuino que no tienen otras producciones.

Ello me dio pie a compartir con Liliana Torres la siguiente reflexión: conocimos la película y su directora en el Festival de Cine de San Sebastián de 2013 y por aquel entonces habíamos disfrutado/sufrido de diversos filmes en los que había muchos desnudos físicos y, sin embargo, acabábamos de visualizar el mayor desnudo que se puede hacer, el desnudo familiar, el mostrar a la familia de uno, con sus virtudes y sus defectos ante los ojos del público, exhibir de esa manera lo más íntimo de uno, su casa, su hogar y esas personas. A cada escena nos maravillábamos más de las reacciones de los familiares con un componente genuino absoluto.

¿Cómo defines Family Tour?
El guión se escribe prácticamente en 1 mes, lo tenía muy dentro. Cerraba un ciclo de mi vida en que me reconciliaba de mis fantasmas que me alejaban de la familia. Al cerrar ese círculo, surgió el guión y pensé en hacer una película muy auténtica, una catarsis y un elemento terapéutico.

¿Cómo responde tu familia cuando les dices que quieres rodar una película con todos ellos?
Por aquel entonces estaba viviendo en México y le mandé un documento a mi hermana por correo electrónico. Le dije que quería que se lo leyese en alto a mamá y a papá. A la semana, recibo una llamada telefónica de mi hermana llorando. Pensé que este asunto acababa ahí, pero no. Lloraba porque se había sentido muy conectada con el personaje y había entendido muchas cosas, de cómo yo había vivido la familia y mi relación con ella. Todos estaban muy emocionados. No hubo ninguna oposición por parte de mi hermana y de mi madre. Mi padre me costó algo más de tiempo convencerlo, unos dos meses. Es muy tímido y durante el proceso de rodaje el pobre lo pasó fatal. Con mi familia nuclear fue muy fácil. Luego con mi familia más accesoria, tías, primos,… fue un proceso más lento, de conversaciones por la tarde, explicándoles cómo los veía a ellos, porque me sentía así, mucho proceso terapéutico. También hubo mucha pedagogía de cine, aclararles qué es ficción, qué es realidad, cómo se hace el guión.

¿Tu familia en la película, se comportan como ellos tal cual son o tienen matices?
Todo está buscado desde la mayor naturalidad posible. Obviamente nadie puede ser retratado fielmente con una secuencia ni con una película. Ellos están retratados en las partes que más me preocupaban en mi vida, los aspectos que más me generaban conflicto y drama.

¿La historia de la película es cierta en todos sus detalles?
En gran parte, por ejemplo, la escena en que grabamos la conversación a través de Skype con mi novio desde México lo hice con él cuando ya no era mi pareja en el estudio de sonido. Sin embargo, el personaje del primer novio ese sí que es ficción. La casa del rodaje es mi propia casa, la ropa utilizada es la nuestra, etc. El equipo se fue allí a vivir para poder rodar. Pero para poder verlo desde fuera decidí que la actriz protagonista interpretara a mi persona.

¿Te sientes incómoda ante ese ejercicio de transparencia?
Yo he logrado cerrar un proceso y solventar las diferencias. Demuestro en la película que la protagonista es la más rígida y todos los demás son más predispuestos a acercarse. No me siento cohibida a exponer esa desnudez porque esa etapa es algo que ha sido verdad y que ya está cerrado en mi vida.

Tras esta película, ¿como es tu relación con familia?
Mucho mejor. Nos conocemos más ahora. Mi padre, por ejemplo, ha descubierto otras facetas de mi vida que desconocía totalmente.

¿Presupuesto? ¿Los actores cobraron mucho?
Si (risas) cobraron mucho amor. El presupuesto fue de unos 30.000 €.

Sobre la directora: Liliana Torres, nacida en Vic (Barcelona) en 1980, es graduada en Dirección por la ESCAC de Barcelona y está especializada en Documental por el CCC de México D.F. Entre sus proyectos destacan los cortometrajes Anteayer (2005) y Quince años (2012), ambos con recorrido internacional, los documentales Todos los trabajos de la mujer y Viviendo en la piedra, dos guiones de largometraje y una película como productora ejecutiva, El lenguaje de los machetes (2011), de Kyzza Terrazas. Family Tour es su primera película, antes había hecho documentales por encargo.




Sinopsis de Family Tour: Un mes de vacaciones con la familia puede dar mucho de sí; esto es lo que experimenta Lili cuando vuelve a su casa después de varios años fuera del país. Su madre, personaje de una simpleza excéntrica excepcional, obliga a Lili a visitar a sus familiares (abuelos, tías, primos) dándole un tour familiar por el paisaje abandonado de su infancia que le hace explorar sus propias frustraciones y los límites de tolerancia con los defectos que todos heredamos.