23 de marzo de 2018

The Square. Sin salirse del rebaño

La última película del director sueco Ruben Östlund vuelve a incomodar al espectador apoltronado y burgués, con problemas propios del primer mundo como que no le lleguen los envíos de Amazon en 24 horas o que su wifi no descargue a tropecientos chorro-gigas por segundo.

De nuevo, las calificaciones ordinarias a las películas, aquellas que adelantan si es una comedia, un drama, un thriller... se quedan cortas y ponen el foco en sólo un aspecto del filme, por eso cuando nos encontramos ante un producto complejo y elaborado como el de este sueco, decir que esto es una comedia es cómo decir que Tron es una película de carreras de motos... no tiene ese enfoque holístico (qué palabreja, eh!) que da valor a toda la película.

18 de marzo de 2018

Asesinato en el Orient Express. El gusto por lo clásico.

Por sus numerosas nominaciones a los Oscar tenía pensado escribirles algo sobre “El hilo invisible”  o “La forma del agua”, pero aunque sin duda ambas son grandes películas, la primera me produjo excesiva somnolencia y la segunda fue demasiado extravagante para mi trasnochado gusto (por cierto, segunda película del año con sexo entre humanos y peces humanoides tras “La piel fría”, para que luego no digan que el mundo se está volviendo definitivamente loco), así que he preferido centrarme en la última obra de Kenneth Branagh, quizá sin tantas pretensiones artísticas pero, al menos para un servidor, más bonita, efectiva y desde luego bastante más entretenida que las otras dos antes mencionadas.

Reconozco que desde niño siempre me han gustado las adaptaciones cinematográficas de las novelas de Agatha Christie, lo cual me hace predisponer a su favor, aun así creo que nos encontramos ante un notable trabajo que en cierto modo revitaliza el libro de la gran escritora inglesa y que, han reconocido los productores, si tiene éxito comercial podría tener futuras continuaciones.

Por un lado Michael Green ha creado un robusto guión donde la trama y los presuntos culpables se van sucediendo con orden y concierto, haciendo bastante accesibles las pesquisas de Poirot entre la proliferación de tanto sospechoso. El mítico detective está muy bien interpretado por Kenneth Branagh, y aunque en principio se hace algo pretencioso y recargado poco a poco descubriremos un personaje más humano, frágil y cercano a lo que nos tenía acostumbrado otras adaptaciones. Un gran acierto, a mi entender.


13 de marzo de 2018

Madre! Ayer me violó Aronofsky.


He recobrado el conocimiento, todavía no veo con claridad y  tengo que comprobar si puedo mover todas las extremidades y si mi cuerpo funciona.  Si no fuese por lo serio del asunto, apostaría a que dejaré de ejecutar algún proceso fisiológico. Pero tengo que contaros esto  rápidamente, mientras sepa que sigo siendo yo…..aunque en el proceso me cague encima.

Después de convencer a mi mujer de que iba a ver una película de miedo, me senté delante de la tele para ver a historia de  una pareja de edad desigual arreglando el interior de una casa en la que vivían. Él era un Javier Bardem sin ánimo, mínimamente violento, ni ningún tono explosivo, ni  al desplazarse por esa casa de dos pisos en obras , ni al hablar, ni al comer ni nada. Una especie de escritor con crisis de creatividad que se encierra en su casa de campo a ver si suena la flauta y escribe algo.

ATENCIÓN: Contiene Spoilers.