David Alonso Garzón: "La buena música de cine es la que no se nota, pero que a la salida, tararea el espectador"

Celuloide Paranoide entrevista al compositor de música para cine David Alonso Garzón, quien desde su estudio lucense, responde abierta y tranquilamente a nuestras preguntas, dándonos una visión de primera mano acerca de una disciplina tan inusual como apasionante.




¿En qué momento de su vida se planteó ser compositor de música para cine?

La verdad, si me preguntas por un momento concreto, no lo hay. Compuse toda mi vida, hacía canciones, mis programas de radio con cortinillas...después me regalaron un Casio de los pequeñitos, y tocaba las sintonías de las series y las películas que veía en la televisión. Pasé una etapa horrorosa de cantautor y después quise escribir y hacer cine, aunque eso nunca llegó a ser nada más que una idea.
Un día descubrí uno de los primeros secuenciadores. Era de uno de mis compañeros de piso de la Universidad. Fue entonces cuando empecé a cacharrear, con los sonidos de aquellos tiempos, y empecé a hacer clásica. Compré mi propio equipo y me di cuenta de que no era clásica, si no algo parecido a música de cine. Y así, fui enlazando e investigando y aprendiendo. Sobre todo, fui viendo cine.


¿Cómo definiría el papel que tiene la banda sonora dentro de una película?

A veces fundamental, y otras, simplemente sobra. Si hay un buen trabajo actoral y de dirección/montaje, la película debe hablar por sí sola y sólo debemos envolver al espectador, llevarlo hasta donde requiere la historia. Un background con pequeños toques de cuando en cuando. Otras veces se convierte en un actor más. Y otras, en cambio, esperan que salvemos aquellas cosas que no han podido realizarse del todo en el rodaje, o en la postproducción. Darle más dinamismo a una escena de acción, más romanticismo a algo...
La buena música de cine es la que no se nota, pero que a la salida, tararea el espectador. La que escuchas sin imágenes y te lleva a la película, pero que mientras ves el film, no caiga en el exceso. Algunas veces le digo a los directores "no, aquí no hace falta música".


Usted estuvo nominado a los premios Hoollywood Music in Media Awards, EEUU donde coincidió con compositores de la talla de Alan Silvestri (Forrest Gump)¿Existen buenos canales en España para dar a conocer su trabajo?¿Echa de menos algún festival de cine enfocado a la música? 

Teníamos un gran festival, el de Córdoba, pero este año se malogró un poco. También hay en Tenerife pero al final son más para gente del medio, aficionados muy aficionados y gente local. Cada vez hay en España más cultura de cine, y de música de cine, pero seguimos siendo los desconocidos. En realidad, desconocidos incluso para parte de los equipos de nuestras propias películas. Y si me hablas de canales, hay buenos medios digitales, en papel y en radio para escuchar música y leer sobre música de cine.
El problema es el mismo de todos los sectores: es imposible cubrir información sobre todos los profesionales y hay que dar algún pelotazo o gran estreno. La prensa digital y escrita especializada es distinta. Tenemos muy buenas plataformas de información muy bien atendidas que dan cabida a todos.


¿Tenemos buenos compositores en España?¿Qué diferencias encuentra con otros países con los que ha podido trabajar?

A día de hoy, no encuentro diferencias musicales. Sí que tenemos fama de cumplidores y de hecho, me consta que cubrimos los plazos como nadie. Siempre entregamos a tiempo, tal vez sea por el hambre de cine que tenemos. En la nueva generación, en España, tenemos compositores de primer nivel que pueden hacer cualquier cosa. Se han perdido las fronteras y todos vemos y producimos el mismo tipo de cine (musicalmente hablando).


¿Cree que la industria del cine le dedica el suficiente reconocimiento a la música?

Los últimos trabajos que he hecho, ha sido con gente más joven y me he encontrado con personas que cuidan la música es sus producciones al extremo creativo. Sobre todo con Lander Camarero, Julian Block y Janix Pacle, los últimos (vasco, alemana y filipino). Cada uno en su estilo, tienen claro lo que tienen y se dejan aconsejar. Lander y yo incluso trabajamos durante el rodaje y el montaje. ¡Un lujo!
A nivel industria, en los años anteriores me he topado con todo tipo de casos, pero sí que un porcentaje mayor de lo esperado para los que la música era algo secundario, o bien un producto final del que tampoco se miraba demasiado la calidad, al menos en su producción. Ahora empezamos a estar en niveles que nada tienen que envidiar a cualquier industria extranjera.


¿Cuáles son sus compositores de cabecera?
De cabecera tengo a Morricone, Desplat, Iglesias, Mansell y Nyman. Hans Zimmer es alguien siempre recurrente porque ha marcado estándares de industria, pero con quien se me erizan los pelos es con aquellos cinco.


¿En qué proyectos se encuentra ahora embarcado?

Estoy terminando un corto de animación, no sé si puedo decir con quién y cómo se llama, así que no lo desvelo. Pero es un proyecto que me encanta hacer. Tengo muy poca animación y no es una animación "corriente". Por otro lado, Lander Camarero está embarcado en un nuevo proyecto, y comenzamos andadura, pero lo más inmediato es el rodaje de "Footprints on the moon", de Janix Pacle, un largometraje sobre una historia de amor a caballo entre dos épocas (presente y futuro) de una violinista. Ahora estoy con las partituras de los temas que se rodarán con orquesta real el mes que viene, y después, la banda sonora restante. Para el año que viene, hay cosillas guardadas, todas fuera, pero nunca me gusta hablar hasta que no he firmado.


¿Cuál es en su opinión sobre el estado de salud de la música para cine en la actualidad?¿Se imagina el cine sin música?

A pesar de haber una saturación de proyectos, gracias a que la tecnología hace más posibles las producciones, tendemos a estandarizarnos y eso muchas veces se debe a que los productores y directores buscan riesgo cero. Hay otra cosa terrible, que es que todos utilizan unas músicas temporales para los montajes, muy parecidas, muy comerciales. Cuando te llega la peli a tus manos, escuchas esos temas y propones algo distinto o muy rompedor, se hace difícil desprenderse de ese estilo con el que llevan semanas o meses trabajando, sobre el que montan la película.
Pocas veces llega un montaje sin música de otra película u otro compositor que ha sido usada para montar. Así que siempre, en muchos casos, la conversación empieza con "que se parezca a".
Resumiendo, hay mucho trabajo de factoría, pero también hay perlas bonitas de cuando en cuando. Pero sinceramente, podríamos cambiar cualquier música de peli de acción, de la Marvel, de Supermán (el moderno) o de los X-Men...cambiarla de una a otra, y tendrían el mismo significado y la misma forma (por poner un ejemplo).

Y si me preguntas por el cine sin música, considero que una película debe funcionar por sí misma sin música. La música sólo la hace más intensa y más grande, más oscura, más dulce. El buen, buen cine, no necesita ni diálogos ni música (lo digo como cinéfilo) pero sí que es cierto que, de pronto, escuchas "La Misión", de Morricone, y te huele a selva, a agua, y se te pone la piel de gallina.
Eso es música de cine.

Publicado por Paranoide.