8 de marzo de 2016

"La Visita" y el abuso del metraje encontrado

¡No puede ser! Mi  M. Night Shyamalan, no. ¡Él no! Siempre creí que era la mina de oro del nuevo terror, del nuevo suspense y va el tío y se mete a hacer La Visita (2015) ¡cámara en mano! Adios a un mito.

Reconozco que siempre he sentido predilección por Shyamalan y sus obras, incluso con algunas de ellas defenestradas por el público como El Bosque (2004) o La joven del agua (2006), pero no podía evitarlo, me caía bien. Le perdono errores como After Earth (2013) y aún me estremezco con su Señales (2002). Por todo ello, esperaba que La Visita lo llevara al buen camino de nuevo, que nos mostrase ese genio hindú que le ha llevado a hacerse un nombre en el panorama internacional.

Y de repente, recurre al método del metraje encontrado o "found footage", aquel utilizado por falsos documentales y que simula que lo que está viendo el espectador es una grabación doméstica, que son hechos reales o que ha sido extraído de una cámara de video que alguien, probablemente antes de morir, dejo encendida o apagada o lo que fuera... pero que nos dejaba lo grabado a modo de testimonio.

La primera vez que vi una película de este estilo no fui consciente de que lo era, fue con Holocausto Caníbal (1980) y yo no tenía tan siquiera edad para verla ni mucho menos para comprenderla. En 1999 todo cambió con El Proyecto de la Bruja de Blair. El debate de si era verdad o no copaba un mocito Internet. El método de grabación me fascinó como a millones. Te metía en la historia, te agarraba al sofá y acababas aterrorizado, creyéndote cualquier cosa que vieras.

Pero, como cualquier fórmula de éxito, se propagó a velocidades absurdas, al igual que la Spaceball, y empezaron a surgir nuevas películas como setas, usando y abusando del metraje encontrado.

Desde entonces, he ido picando cada vez menos en este tipo de películas, para mi empiezan a ser sinónimo de producto mediocre, para adolescentes que ven cine mientras chatean con el móvil, sin demasiada atención en la pantalla. Salvo de la quema a honrosas excepciones, una española, como son REC (2007) y Chronicle (2012).

Cuando por algún motivo me pica la curiosidad y visualizo ese tipo de películas, suelo hacerlo con la velocidad duplicada o triplicada, saltando todos los prolegómenos en donde los protagonistas defienden los conceptos de: tengo una idea genial, lo vamos a hacer, nadie ha sobrevivido, no sin mi novia, etc.  Y luego, voy directamente a los últimos 15 o 20 minutos de película en donde responden a los interrogantes que se plantearon anteriormente, si es que se planteó alguno a parte de saber cómo diablos aguanta el cámara sin vomitar tras tanto meneo.

La Visita la vi secuestrado por mí mismo, deseando que Shyamalan me enamorase otra vez. No pudo ser. La congoja me invadió, como el metraje encontrado ha invadido las buenas ideas del terror y suspense actuales.

He encontrado al metraje, pero no he encontrado a Shyamalan quien, en ocasiones, hace películas  (versionando a Haley Joel Osment)

Tráiler de la película:



Ficha de la película:

Título original: The Visit
Año: 2015
Duración:  94 min.
País: Estados Unidos
Director: Night Shyamalan
Guión: M. Night Shyamalan
Fotografía: Maryse Alberti
Reparto: Olivia DeJonge, Ed Oxenbould, Deanna Dunagan, Peter McRobbie, Kathryn Hahn, Celia Keenan-Bolger, Samuel Stricklen, Patch Darragh
Productora: Blumhouse Productions / Blinding Edge Pictures
Género: Terror. Intriga | Comedia de terror. Metraje encontrado. Familia. Vejez. Vida rural (Norteamérica). Cine independiente USA
Sinopsis: Una madre deja a sus dos hijos durante una semana en la remota granja de sus abuelos, en Pensilvania. Los niños descubrirán que la anciana pareja está implicada en algo profundamente inquietante. Película de M. Night Shyamalan ('El sexto sentido') realizada con muy bajo presupuesto. (Fuente: FILMAFFINITY)

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