"Como espectador veo de todo, pero como creador me gustan la acción y las hostias como panes"

La expresión “el mundo del audiovisual” no es correcta. Más que mundo es una “galaxia” en donde hay cabida para todo tipo de personas que van dejando huella por su forma de trabajar, de actuar, de ser… Hoy entrevistamos a Xoan Rego, para algunos más conocido como Juanchis-Lee, una de esas personas que no deja indiferente a nadie.

Este actor / director ourensano / madrileño tiene una facilidad innata para dejar a la gente con la boca abierta a poco que hable de alguno de sus 37 junios. Empezó en este mundillo (o galaxia) en cuanto pudo “agenciarse una cámara” Rodó su primer corto el día de su primera comunión, aprovechando que habían alquilado una para la ocasión: “Recuerdo que estuve toda la misa con un bote de Betadine metido en el bolsillo para simular la sangre de la escena que quería grabar después. ¡Menuda bronca me echó mi madre! Al poco tiempo conseguí la preciada cámara y, desde entonces, me puse a grabar como un descosido.”




Xoan Rego / Juanchis-Lee está de enhorabuena. Tras varios años de trabajo y sacrificios por fin su última obra verá la luz, el corto “Share o no Share” que se estrenará en el Festival de Cans (Porriño, Pontevedra). Fan acérrimo de la sangre, las bofetadas, el cine y las artes marciales, todo este mejunje ha conformado a alguien que merece un hueco propio en el Olimpo del celuloide.

Desde Celuloide Paranoide queremos conocer más sobre él, sobre su corto y sobre lo que nos quiera contar, porque, la verdad, es que da para mucho por eso la entrevista nos ha quedado algo larga pero ¿dónde cortar? ¿Cuándo dice que conoció a Dolph Lundgren? ¿Cuándo nos habla de sus comienzos en el programa de Cuatro “Six Pack” con Pilar Rubio? ¿Cuándo se quedó encerrado en un ascensor y se puso a entrenar dentro? Xoan Rego en estado puro con todos vosotros.

Xoan ¿cómo defines tu corto “Share o no Share”?
-La definición corta “oficial” es la de comedia negra de acción salvaje, pero ya que me ofreces la oportunidad, lo definiré como una sátira distópica sobre los medios de comunicación y su tendencia al amarillismo más descarnado. Es lo que me dijo una amiga mía escritora después de ver un premontaje  del corto, y me lo guardé para un momento como este. ¡Jajaja!

Antes se iba a llamar “Enemicísimo”, ¿por qué ha cambiado el nombre?
-Al principio tenía un guión sobre dos enemigos acérrimos que llevan años librando un combate que no acaban de terminar porque siempre quedan empatados. Así que van citándose en diferentes ocasiones y lugares para partirse los morros y tal. Se titulaba “Enemicísimo”, que es el superlativo supremo de enemigo, ¡me gusta mucho! pero le fui dando vueltas al guion y el que acabó siendo el definitivo se parece al primero como un huevo a una castaña. Así que decidí cambiarlo por otro que se ajustara mejor a la historia.

Llevas una buena cantidad de años con su desarrollo, con pausas, modificaciones... cuéntanos un poco por qué te ha llevado tanto tiempo
-Cuando terminé el guión no sabía que había escrito una historia tan difícil de rodar. Y encima de forma independiente. La ignorancia es muy atrevida y para cuando me di cuenta ya estaba lo bastante metido, así que tuve que aprenderlo todo a medida que lo iba haciendo para alcanzar el nivel que yo imaginaba sin arruinarme en el proceso, Tuve que rodarlo a tirones y en condiciones de documental de guerra. De todas formas sí que hubo un período en el que me estanqué, en el que pensé que nunca lo terminaría, y fueron los peores años de mi vida, pero ellos me obligaron a terminarlo. Lo bueno es que ahora sé cómo hacerlo, rápido y fácil. Pero claro, esto tuve que aprenderlo por una vía lenta y difícil.

Algo parecido le pasó a Daniel Guzmán con su película “A Cambio de Nada” hasta qué punto puede afectarte el éxito o no del corto “Share o no Share”?
-No conozco a Daniel, pero me parece un tipo muy comprometido que hace un cine interesante ya desde su época de cortometrajista. No sé cómo podría afectarme... ¡pero ojalá que yo pudiera tener una carrera como la suya!

Artes marciales, bofetadas... una vez dijiste que en tus obras las cosas se arreglaban a hostias o no se arreglaban, ¿sigues siendo así?
¡Jajaja! Te confieso que a veces, mientras estoy viendo una peli, y transcurre una escena de corte emocional intenso, mantenida largo rato con la sola frustración e impotencia de los personajes,  pienso: Esta trama podría avanzar mucho si la abuela sacara una pistola del bolso. Pero este solo es el modo en el que yo veo y quiero hacer las cosas. Respeto y disfruto mucho los buenos dramas sesudos de sufrimiento contenido y las grandes interpretaciones que resultan de ellos. Como espectador veo de todo,  pero como creador me gustan la acción y las hostias como panes. “Que lle queres?” Es el cine que mamé de niño, llámame nostálgico.

Estrenas el corto en el Festival de Cans, el bueno, el de Porriño. ¿Con qué estado de ánimo acudes a la cita?
-Pues, como no consiga calmarme un poco en estos días, ¡tendré que acudir al evento empachado de trankimazines! El Festival de Cans es, de largo el más auténtico de este país, el pueblo de Cans es ya tierra santa para todo el audiovisual gallego. Y además, es muy importante para mí... Este corto está muy vinculado a Cans, hace unos años incluso tuve la oportunidad de proyectar allí un proto-trailer. Me siento muy honrado de poder estrenarlo allí, y encima en esta edición que batió récords de inscripciones, y el audiovisual en Galicia “peta” muy duro.

Anteriormente no dejaste a nadie indiferente con tu primer corto “The Doom”, ¿qué ha cambiado del Juanchis de aquel corto al actual?
-Me enorgullece pensar que la esencia permanece, pero las diferencias son varias, la más significativa de ellas es que me he pasado desde entonces viendo una película al día de forma casi ininterrumpida. Echa cuentas, he visto cientos de ellas, a veces me engatillo con una y la veo varias veces seguidas antes de pasar a la siguiente. Te aseguro que ha marcado una diferencia. Si lo preguntas por el lenguaje ramplón de mis diálogos... pues en este corto suenan bastantes más tacos. Es que si de pronto empieza todo dios a tiro limpio en mitad un restaurante, no vas a escuchar a nadie allí recitando: “era unha pedra, pedriña!”

En tu corto participan Luis Tosar, Luis Zahera, Isabel Blanco, Cristina Pato, entre otros. Consigues a primeros espadas en tus trabajos ¿Cómo lo haces?
-Tengo que decir que no es tan difícil conseguir un “primera línea” para tu corto, aunque vayas “pelao” y te hagas los travellings en patinete. Si el guión y su personaje les gusta, suelen enrollarse. El problema con ellos es la disponibilidad, no es fácil pillarlos libres. En el caso de Tosar, Isabel Blanco, Luis Zahera, Camila Bossa, Estíbaliz Veiga ¡y el mismísimo Farruco! se sumaron de la manera más humilde y a favor de la obra. Ellos también tuvieron sus inicios y suelen mostrarse bastante comprometidos con los de los demás. Para el recuerdo me quedará la imagen de Luis Tosar arrastrando una inmensa cazuela de lentejas mientras me gritaba: ¡Come Juanchis, come!

¿Es cierto que eres un ninja?
-A ver, yo si quieres te lo digo, pero que no te extrañe si dentro de unos días apareces flotando en un río. ¡Jajaja!

¿Pero te entrenas habitualmente?
-Pues sí, llevo toda mi vida entrenando, he practicado diversas artes marciales, acrobacias,... Actualmente entreno por los bosques, trepo por los árboles, pateo llantas, lanzo piedras... muy orgánico todo.

Pase lo que pase, seguirás en el audiovisual o es “Share o no Share” un punto de inflexión y un momento para tomar decisiones
- ¡Pues claro que es un punto de inflexión! ¡De hecho pude haberle puesto ese mismo título! En cuanto pueda observar su acogida y trayectoria será muy buen momento para sentarse a pensar que hago con mi vida Por eso era muy importante asegurarme de sacar un corto con el que me sintiera verdaderamente representado, y creo que lo he conseguido. Así que si gusta, sabré que mi estilo tiene su oportunidad, y si no es así... Simplemente es que no tengo el ojo, no pasa nada.

¿Has pensado en largos?
-¡Qué si he pensado en largos! ¡En largos es como yo pienso! Me encanta escribir historias, es la madre del proceso y la semilla fundamental de la que acabará brotando la obra final. Escribir tiene magia, es el ejercicio ideal para las almas trasnochadas como la mía. Pero también es un oficio que requiere de mucha disciplina. Las musas suelen enrollarse con las buenas ideas pero atar los cabos sueltos ya no les mola tanto. Tengo varias historias en diferentes grados de elaboración, las temáticas son variadas pero todas ellas, por supuesto, tienen buenas dosis de humor negro, acción y peleas de mucha pupita.

Tienes amistad con el malvado luchador de la película de Van Damme, “Kickboxer”. El despiadado “Tong Po” interpretado por Michel Qissi. ¿Cómo le conociste?
-Tanto como amistad... Le conocí hace ya varios años, haciendo de traductor para la revista de artes marciales “Dojo”. Te confieso que el notas no me chistó demasiado, quería comerse mi lata de atún, y a mitad de entrevista empezó a hablar no demasiado bien de Van Damme, y eso me tocó el alma. Recuerdo las primeras pelis de Van Damme con profundo cariño y aunque su carrera no pasa por los mejores momentos, no es plan de que venga el Tong Po y raje de ti. ¡Que se ande con ojo, que “Aniclod” ya le fundió los plomos una vez!

Y nos ha dicho un pajarito que conociste a Dolph Lundgren, ¿cómo?
-¡Ese pajarito colega vuestro es un informador de primera! A ese pequeñín le conocí de la misma manera, hace una “jartá” de años, haciendo de traductor. Había venido a Madrid por un torneo de Karate Kiokushinkai (te invito a unas frías si lo pronuncias bien a la primera) y después de partir una larga pila de tablones en llamas con ese puño que parecía un yunque, se acercó todo majo y nos concedió la entrevista. ¡Menudo vikingo! Con razón le llaman el gigante sueco. Me parece un tipo muy atractivo para el cine y me alegra mucho verlo ahora resurgir en la saga de los mercenarios, de manos del gran Sylvester.

Has sido actor en los inicios de Cuatro, con el programa “Six Pack” donde se dio a conocer Pilar Rubio. ¿Volverías a la TV?
-Lo de la tele me surgió por el camino. Disfruté mucho esa temporada e hice grandes amigos. Pero también fue muy duro, aquel programa tiraba mucho del físico y la moral. Yo conservo una hermosa ciática de recuerdo de aquella época. ¡Te aseguro que pasarme cinco horas metido en una nevera no me vino nada bien para la espalda! Mi colega Pedro se quemó un brazo, y una vez casi le parto la nariz a Pilar, ¡cómo sangraba la pobre! pero volvería, ¡claro! Cómo para decir que no... Pero yo no me siento actor, conozco algo de la profesión y la respeto demasiado. No me atrevo a profundizar en ella. ¡Me pasó lo mismo con el ballet!

Quienes son tus referentes/ídolos?
-Los ídolos son un tema pasional y todos tienen los pies de barro. Pero reconozco que soy muy mitómano. Luc Bessón es para mí un referente indiscutible. Van Damme iluminó mi niñez y me hizo amar las coreografías de acción. Hace ya mucho que no veo sus pelis, para no sufrir. Salvo JCVD que me pareció súper interesante…  espero que vuelva a encontrar su lugar. Buster Keaton, y su versión china, Jackie Chan, también son santos de mi devoción. Alex de la Iglesia, Miguel Ángel Lamata, Juanma Bajo Ulloa, Tarantino, Guy Ritchie, Oliver Stone, Robert Rodríguez, Stallone, el recién llegado Dani Scott, Dani de la Torre,.... Como ves, voy bien surtido.

¿La mejor película para ti?
-Me es imposible señalar una sola película como la mejor, he visto demasiadas. Te resumo algunas que me marcaron de por vida: “León el Profesional”: ¿Cómo puede una historia tan oscura estar tan repleta de luz? “El club de la lucha”: La primera vez que la vi me quise salir del cine! Todavía no sé muy bien por qué.. Me dejó un mal cuerpo que te cagas, ahora me parece una obra de culto y la reviso constantemente. “Dobermann”: Probablemente la única peli de la historia que funciona sin guión (con permiso de Easy Rider) aquel macarrismo visual y sonoro me marcó a fuego y entraña. Su director Jan Kounen, acabó dejando los largos y realizó un programa de TV en el que viajaba por el mundo para drogarse con chamanes y sustancias exóticas varias, y luego explicaba los pelotazos. Supongo que es muy feliz. “Nebraska”: Clásico instantáneo. La trama es una de esas ideas tan geniales porque están ahí ante nosotros todos los días, hasta que llega Alexander Payne y la coge.

¿Y la peor?
-Lo mismo me pasa con la peor, diría que “Nirvana” una peli cutre-punk con Christopher Lambert. De lo peor de Gabrielle Salvatores. Otra sería “Plauto”, la del  Coto Matamoros (ya te dije que veo de todo) esa es el horror.

¿Qué has aprendido en todos estos años en el mundo de los cortos y de la grabación y edición?
-Pues a grabar y a editar.. ¡no me quejo!

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Pues que sigan esta página, porque mola mogollón. Que entrenen, cualquier disciplina puede valer. Caminar, correr, nadar, sachar... Yo entrené una vez en un ascensor en el que me había quedado encerrado y ¡resultó muy completo! El modo en el que piensas y razonas después de entrenar es siempre el más juicioso. Para finalizar, querría recomendaros dos pelis que vi recientemente y disfruté a saco. Una es un falso documental sobre cuatro vampiros que comparten piso en Nueva Zelanda, se titula: “lo que hacemos en las sombras”. Yo no paré de reírme en todo el rato. La otra ya no da tanta risa, se titula: “El Club”, es una peli chilena sobre una casa de retiro de sacerdotes enmarronados. ¡Muy hardcore!

Podéis seguir la actualidad del corto "Share o no Share" aquí: https://www.facebook.com/shareonoshare/