6 de agosto de 2016

Escuadrón Suicida: villanos, más villanos y rock n' roll

¿Qué podemos esperar de Escuadrón Suicida? Podríamos resumirlo en mucha acción, abundante violencia, bastantes caras conocidas y mucho rock. Si no dais importancia a ninguno de estos elementos, quizá no sea vuestra película, aunque no creo que os aburráis.

 Desde esta web os queremos dar unas pistas para que no os sintáis decepcionados en caso que decidáis pagar para ir al cine, sin desvelaros demasiada información explícita. Definitivamente NO es la película indicada para ir a verla acompañado de un menor.



 Es la réplica que da DC al Deadpool de Marvel en cuanto a superhéroes dirigidos exclusivamente a un público mayor de edad (no nos confundamos, la réplica de DC a Vengadores de Marvel aún está por llegar: La Liga de la Justicia), y si nos centramos en este desafío particular, Escuadrón Suicida gana por goleada al irritante Deadpool. Y es que si el personaje de Marvel conseguía la calificación para adultos a base de abusar del lenguaje soez, de contenido sexual y escatológico, en la cinta de David Ayer casi no hay referencias de este tipo.

La violencia es puramente visual. Las escenas de acción, son bastante explícitas y los personajes son de todo menos un ejemplo a seguir. La mano de Zack Snyder se deja sentir y mucho, aunque en este caso solo se haya dedicado a las labores de producción. El tono de la historia es puro Watchmen, por sus personajes sórdidos, la constante de rodar de noche, la lluvia permanente... y la música como elemento introductor de cada escena. De hecho la banda sonora es un miembro más del Escuadrón Suicida. Es el auténtico motivador del grupo, y no Phil Jackson como diría Will Smith. Con una cuidada selección de clásicos de los 70 a los 90, nos pone en situación antes incluso de que sepamos lo que va a ocurrir.

Cada vez notamos de forma más clara los caminos diferentes que van tomando los universos de Marvel y DC. Mucho más amable, divertido y familiar el primero, y más oscuro, sórdido y rudo el segundo. Otra lección del minicurso para profanos: mutantes cuando hablamos de Marvel o metahumanos cuando hablamos de DC, vienen a ser los mismo pero están empeñados en crear un vocabulario propio para nuestra desgracia. Los personajes son todos bastante más complejos que en una película de Marvel, aunque eso no quiera decir siempre algo positivo. Ya que esta complejidad casi siempre viene de la mano de la esquizofrenia o de la conducta sociópata, y no hay en ellos una pizca de esperanza o idealismo. Pero aún así, la presentación de los miembros del equipo uno a uno en los primeros minutos sea de lo mejor del film.

 Personalmente, me extrañó en un principio que Will Smith, con todo su caché, se hubiera apuntado al reparto de una película coral como esta, pero pronto queda claro que su rol no es el de un miembro más y si hubiera que elegir a un líder, lo elegirían a él por unanimidad (es el menos trastornado de todos). Sigue en la línea de Hanckok (Peter Berg, 2008), aunque sin lado cómico y es el que consigue un personaje más creíble, con permiso de Margot Robbie. Harley Quinn no es un personaje al uso,  creíble quizá no sea la palabra más adecuada, porque sencillamente tiene todas las enfermedades mentales que nos podamos imaginar dentro de esa cabeza. Pero aún así, consigue que nos identifiquemos con ella, y ese es su mayor acierto. Su personaje parece salido de Asesinos Natos (Oliver Stone, 1994) y recuerda mucho a las pacientes del psiquiátrico de otra de las películas de Zack Snyder, la irregular pero visualmente impecable Sucker Punch (2011) Creo que va a ser un rostro al que nos tengamos que acostumbrar a ver. A Joel Kinnaman, el militar encargado de volar la cabeza al que se porte mal, se le olvida que es un actor y se queda solo en soldado, dando un personaje bastante soso, y Cara Delevigne (June Moone/Encantadora), podía haber aportado bastante más, pero su personaje sigue sin despejarnos las dudas de lo que esta chica es capaz.

El otro gran duelo pendiente no es con un miembro del Escuadrón. Entra y sale de la historia con la forma caótica que suele ser habitual en él: se trata del Jocker de Jared Leto. La capacidad de transformarse de este chico merece todo mi asombro, pero se ha encontrado con un problema del que él no tiene ninguna culpa. Si ya creíamos que para Ben Affleck iba a ser difícil hacer olvidar al Batman de Christian Bale... más difícil es aún para Jared Letto superar al Jocker de Heath Ledger. Y eso que se han molestado en que no nos recuerde en absoluto a él en apariencia. El Jocker de Leto es mucho más fiel a la imagen de los cómics, y su interpretación no es nada desafortunada... pero no puede compararse al Jocker de El Caballero Oscuro (2008). Este Jocker es simplemente un psicópata. Plano, un malo de cómic con el que nunca nos uniríamos a su banda. No nos despierta curiosidad ni intentamos buscarle ninguna motivación y hasta justificarle, como el de Heath Ledger. Pero es que él dejó el listón muy alto, no es nada personal Jared.

En conclusión, hay dos tipos de superhéroes: los que van impecables siempre, y después de luchar contra un villano no se les arruga la capa ni el vestido, pues estos no son de ese tipo. Si os gustó Watchmen (la peli o la novela gráfica), os van los superhéroes que tienen más de humano que de héroe y el rock, esta es vuestra película. Y después, una recomendación por si no conocéis el clásico de Robert Aldrich Doce del Patíbulo (1967), que en duelo interpretativo machaca a Escuadrón Suicida. Y en mi opinión, en contra a otras críticas que lo afirman, aunque comparten el mismo planteamiento, están a tantos siglos de tiempo y de estética, que son más las cosas que les separan que las que les unen.



Ficha de la película:

Título original: Suicide Squad
Año: 2016
Duración: 123 min.
País: Estados Unidos
Director: David Ayer
Guión: David Ayer (Cómic: John Ostrander)
Música: Steven Price
Fotografía: Roman Vasyanov
Reparto: Will Smith, Jared Leto, Margot Robbie, Jai Courtney, Joel Kinnaman, Viola Davis, Cara Delevingne, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Adam Beach, Jay Hernandez, Karen Fukuhara, Scott Eastwood, Jim Parrack, Ike Barinholtz, Ben Affleck, Corina Calderon, Alex Meraz, David Harbour
Productora: Warner Bros. Pictures / DC Comics
Género: Thriller. Fantástico. Acción | Superhéroes. Crimen. Cómic. DC Comics
Grupos: DC Cinematic Universe Novedad
Sinopsis:
Mientras el gobierno de EE.UU no tiene claro cómo responder a una visita alienígena a la Tierra con intenciones malignas, Amanda 'El Muro' Waller (Viola Davis), la líder de la agencia secreta A.R.G.U.S., ofrece una curiosa solución: reclutar a los villanos más crueles, con habilidades letales e incluso mágicas, para que trabajen para ellos. Sin demasiadas opciones a dar una negativa, los ocho supervillanos más peligrosos del mundo acceden a colaborar con el Ejecutivo en peligrosas misiones secretas, casi suicidas, para así lograr limpiar su expediente. (FILMAFFINITY)

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