Interstellar. Cristopher Nolan está a años luz del resto.

Si aún sois de los que no habéis visto Interstellar (como un servidor hasta hace pocas fechas), por favor solucionadlo cuanto antes. He de admitir que no era un aficionado a las películas de astronautas, me parecían lentas, aburridas y pasada la novedad inicial del vehículo espacial de turno me costaba mantener el interés.

Todo eso cambió en el año 2013, cuando tuvimos la oportunidad de asistir a un pase de Gravity en presencia del director Alfonso Cuarón y escuchar sus explicaciones posteriores. El género se había reinventado por completo.




Por eso, no sé en qué demonios estaría pensando cuando desoyendo las descomunales críticas positivas de Interstellar, no me decidí a verla. Ignorando a Matthew McConaughey que ya había mostrado su carácter en True Detective, a Jessica Chastain, o a Anne Hathaway en su mejor momento. Creo que la única razón que pude alegar, es que tenía cierto empacho de Cristopher Nolan. El británico acababa de finiquitar una de las mejores trilogías de todos los tiempos, había mantenido el nivel con Origen... así que parecía antinatural que pudiese captar nuestra atención otra vez.


Pero me parece que el cine de Nolan es como la comida de Navidad después del banquete de Nochebuena: solo da pereza la idea, pero las dudas acaban en cuanto empiezas a comer.
En cuanto comienza el film, las opiniones, críticas o expectativas quedaron apartadas de mi cabeza. La banda sonora de un Hans Zimmer inspirado te hipnotiza de inmediato, creando una ecuación perfecta con la fotografía de Hoyte van Hoytema.

 Intentaré dar los mínimos spoilers posibles, aunque la película tiene tantas lecturas posibles, que podemos hablar de ella sin tener que desentrañar sus sorpresas en el argumento. La Tierra se ha convertido en un planeta inhabitable, y ante la certeza de la propia destrucción, unos pocos elegidos deciden buscar (en secreto, para no desatar el cáos) otros planetas con potencial para albergar vida, y dar la oportunidad a la Humanidad de comenzar de cero. No son los efectos especiales lo que hacen a esta película única y singular, son simples y suficientes. Son un medio necesario para contar la historia, pero no le roban protagonismo.

Ni siquiera es por el trabajo de los actores. Cristopher Nolan se ha rodeado de un equipos de confianza, al más puro estilo Almodóvar, que le acompaña de producción en producción, lo que es un hecho insólito en este cine global. Ha conseguido sacar lo mejor de Anne Hathaway, ha dado la oportunidad de poner un final dorado a la carrera de Michael Caine, uno de los mejores actores de todos los tiempos, y Matthew McConaughey está tan creíble que seguro que repite en el futuro con Nolan.

Lo verdaderamente pionero de esta película, es la manera tan realista y emocionalmente compleja que presenta el tema de los viajes interestelares. Se adelanta varios años a lo que va a ser el devenir de la sociedad moderna, anticipando cuestiones que nos va tocar abordar dentro de un buen puñado de años.

La primera parte del film tiene una carga emocional tan fuerte, que hay momentos en los que uno tiene la tentación de darle al stop, de pura empatía humana y vital con el pobre Matthew. Se plantean tantos interrogantes, tantas líneas acerca de las que profundizar, todas pertinentes e inevitables que la película pide a gritos un segundo y un tercer visionado. Un tiempo prudencial de reposo después de haberla visto, hasta estar seguro de haber asimilado toda la chicha que ésta encierra. Nos encontramos con un catálogo interesantísimo de cómo son capaces la personas de reaccionar cuando son llevadas a situaciones extremas, desde los sacrificios más altruistas a las más cobardes bajezas. Todo ello orbitando al rededor de una singularidad, el sentido de un agujero de gusano explicado con la misma facilidad que si lo hiciera Homer Simpson.

Mientras la vemos, tomamos conciencia de que hay un montón de cuestiones para las que no estamos ni de lejos preparados, no solo tecnológicamente, sino ética y moralmente. La realidad de que la próxima frontera no se encuentra ya en este mundo que está cartografiado al detalle. Que el instinto aventurero humano, esa curiosidad insertada en nuestro ADN nos lleva inevitablemente a mirar a las estrellas, y al hacerlo cambian por completo las distancias y las proporciones conocidas. Como hace siglos, en breve hombres y mujeres tendrán que enfrentarse al dilema de emprender un viaje que solo tiene billete de ida. Una productora holandesa (esto es real), sondeó el mercado para realizar un gran hermano en Marte, pidieron voluntarios para colonizar aquel planeta y emitir un reality que duraría el resto de sus vidas... se presentaron miles.

Después de ver el film, pareciera que el problema de los viajes estelares, las distancias interminables de años luz, los plazos infinitos, no tienen una solución basada en la Física. Más bien en el campo de la Filosofía o la Ética. Los viajes interestelares empezarán a ser posibles cuando "la Humanidad deje de pensar en individuos y comience a pensar como especie". Cuando se acepte que la persona que inicia el viaje no verá ni de lejos, el final del mismo. Distancias siderales requerirán recursos humanos semejantes, proyectos en los que los resultados se conseguirán muchas, muchas generaciones después. Igual que una catedral gótica que se construía a lo largo de siglos en una época en la que la esperanza de vida se contaba en pocas décadas.

¿Estará preparada la Humanidad, cuando llegue el momento, de embarcar a lo más granado, invertir ingentes cantidades de dinero, en  viajes de los que no tendrán noticias ni los hijos, ni los nietos de nuestros hijos? Por suerte, el primer paso del camino es plantearse el viaje, y para eso esta maravilla de película nos ha cubierto la primera etapa.

Publicado por Jon Leceta.


Ficha de la película:

Título original: Interstellar
Año: 2014
Duración: 169 min.
País: Estados Unidos
Director: Christopher Nolan
Guión: Jonathan Nolan, Christopher Nolan (Historia: Kip Thorne)
Música: Hans Zimmer
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, David Gyasi, Jessica Chastain, Mackenzie Foy, Matt Damon, Michael Caine, John Lithgow, Casey Affleck, Timothée Chalamet, Wes Bentley, Ellen Burstyn, Topher Grace, David Oyelowo, Collette Wolfe, Leah Cairns, Elyes Gabel
Productora: Warner Bros. / Syncopy / Paramount Pictures / Legendary Pictures / Lynda Obst Productions
Género: Ciencia ficción. Drama. Aventuras | Aventura espacial. Futuro postapocalíptico. Viajes en el tiempo. Robots
Web oficial: http://www.interstellarmovie.com/
Sinopsis
Al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores dirigidos por el piloto Cooper (McConaughey) y la científica Amelia (Hathaway) emprenden una misión que puede ser la más importante de la historia de la humanidad: viajan más allá de nuestra galaxia para descubrir otra que pueda garantizar el futuro de la raza humana. (FILMAFFINITY)