"La obsesión". Buen cine enterrado demasiado rápido

Ahora que salen en algunos medios de comunicación iniciativas como estudiar historia del pueblo gitano en las escuelas públicas, o que se pueda escoger religión islámica como optativa a la religión y ética actuales, yo quiero hacer mi humilde propuesta desde aquí. La siguiente: ya que los peques que van a esas escuelas papan cada vez más productos audiovisuales, se lobotomizan ante canales non-stop con contenidos “infantiles”, llenos de películas hechas por odenador, series que pueden verse ¡a las 03:00 de la mañana!, inflados de personajes suavemente renderizados de histriónicos comportamientos. Ya que tragan todo eso y sabiendo que su cultura es eminentemente audiovisual, por qué no educarlos en cine. Se les anima a ver algunos clásicos de diversos géneros y se les va inculcando la pasión por algo más que no sean perros cibernéticos, familias de cerdos con los dos ojos de un lado, como si fueran lenguados, o el insufrible niño calvo que tiene casi cuatro añitos y crece muy despacito.



Pues en esa misma línea pondría la película de hoy, en empezar a acongojar a los niños, no muy peques, ya más creciditos  (no es plan traumatizar a nadie) y que vayan viendo terror del bueno, sin ordenador ni monstruos digitales (que también está bien, pero que ya vendrá).

La obsesión es un clásico del gran Roger Corman, que hay que ver con ojos amables debido al paso del tiempo. Una película basada en el retrato de Poe (por si hacía falta decirlo) que retrata la obsesión de su protagonista de evitar ser enterrado vivo de todas las formas posibles. Una obsesión que le lleva casi a morir en vida por lo frecuente y paranoico de sus miedos, que no le dejan disfrutar de su vida acomodada, su bella mujer y sus dotes artísticas.

La idea de ser enterrado vivo es una constante que ha provocado multitud de referencias artísticas en cine, teatro, literatura, etc. De las últimas más conocidas está Buried (2010) dirigida por Rodrigo Cortés con el actor Ryan Reynolds pero quería destacar aquí el libro “Dos Arquivos do Trasno” del escritor gallego Rafael Dieste que contiene diversos relatos breves, uno de los cuales ha trascendido especialmente, “Sobre da morte de Bieito” en donde un asistente a un entierro y portador del féretro cree escuchar ruidos dentro de la caja y le atormenta la duda de hacerlo público o no. ¡Excepcional!

Y tres menciones sobre tres actores de esta película: su protagonista Ray Milland, prolífico actor que tiene en su haber multitud de películas de este tipo. Este que escribe tiene metida en su retina su interpretación en “El hombre con rayos X en los ojos” (1963) también bajo la batuta de Roger Corman. Alan Napier, para algunos de nosotros fue el querido Alfred, mayordomo del Batman clásico de la serie de 1965 con Adam West. Y, finalmente, uno de los enterradores bribones no es otro que Dick Miller, secundario clásico en películas de los años 80, por ejemplo, el hombre que decía que las máquinas extranjeras tenían seres dentro que hacían que se estropeasen, así ocurría en Gremlins (1984)

Niños, ved a Roger Corman y ya, si eso, vais escogiendo las asignaturas optativas que deséis.

Película completa:




Ficha de la película:
Título original: The Premature Burial
Año: 1962
Duración: 81 min.
País: Estados Unidos
Director: Roger Corman
Guion: Charles Beaumont, R. Wright Campbell (Novela: Edgar Allan Poe)
Música: Ronald Stein, Les Baxter
Fotografía: Floyd Crosby
Reparto: Ray Milland, Hazel Court, Richard Ney, Heather Angel, Alan Napier, John Dierkes, Dick Miller, Clive Halliday, Brendan Dillon
Productora: American International Pictures (AIP) / Santa Clara Productions
Género: Terror. Intriga. Drama | Siglo XIX. Serie B
Grupos: Adaptaciones de Edgar Allan Poe Novedad
Sinopsis: Guy Carrell vive con su hermana Kate en la gran mansión familiar. Después de averiguar que su padre pudo haber sido enterrado vivo, Guy vive dominado por la obsesión de que a él le pueda ocurrir lo mismo, es decir, teme ser víctima de la catalepsia. A pesar de ello, decide casarse con su prometida Emily, la cual, no pudiendo soportar la fobia de su marido, decide pedir ayuda a Miles Archer, un científico amigo suyo. (Fuente: FILMAFFINITY)