16 de julio de 2017

Contratiempo. Por el buen camino.

Decían mis compañeros de Web a raíz de la crítica de “El guardián invisible” que el thriller nacional se hace adulto, y grandes películas como "Contratiempo" no hacen más que corroborar dicha afirmación.

Sin embargo su paso por los cines ha causado una de las mayores controversias de los últimos tiempos. Gran parte de la critica la ha dilapidado sin compasión mientras que una menor parte alabaron su compleja puesta en escena y su montaje. Yo me inclino sin duda alguna hacia este último grupo pues creo que este es uno de los thrillers más inteligentes y mejor ejecutados que se han hecho en este país.



Corrigiendo los errores de su anterior trabajo, la irregular (sobre todo en su tramo final) pero aun así muy recomendable “El cuerpo”, el director Oriol Paulo coescribe junto a Lara Sendim un robusto e ingenioso guión, con sus trampas, sus despistes y también hay que reconocer, con alguna que otra situación forzada; pero que queda de sobras compensada con una dirección ágil y moderna y, tal como sucedía en su anterior film, con una gran dirección de actores, dándole a Mario Casas quizá el mejor papel de su carrera y a la magistral Ana Wagener un más que interesante personaje protagonista que sin duda no desaprovecha. Bárbara Lennie y José Coronado completan el reparto, tal como es habitual en ellos, de manera sobresaliente.

Cierto que cualquier espectador mínimamente avezado adivinará  casi a mitad de metraje la gran revelación final, pero ello no impide disfrutar de la historia, más bien al contrario, su absorbente trama y sus sinuosas ramificaciones bastan de sobra para no despegar el ojo de la pantalla y disfrutar de su último tramo, que no por esperado deja de ser profundamente emocionante, realzado además por una gran banda sonora compuesta por Fernando Velazquez, que se ajusta a la escena como una guante a una mano.

Al fin y al cabo el gran Alfred Hitchcock rara vez ocultaba sus cartas en sus películas y sabíamos casi desde el principio de que lado estaba cada personaje, pero eso no impedía que nos mantuviera en una tensión constante. Existe una cierta querencia en los thrillers de las últimas décadas de abusar de la “sorpresa final” cuando el genio del suspense bien sabía que el todo de una historia siempre es superior a la suma de sus partes. Oriol Paulo Y Lara Sendim han aprendido las lecciones del maestro y yo no puedo menos que esperar con impaciencia su próximo trabajo.

La gran pregunta es el por qué ha suscitado opiniones tan diversas cuando sus méritos son obvios y sus defectos, aunque innegables, de mucha menor relevancia. En mi opinión “Contratiempo”, como buen thriller propone un juego en el que se debe voluntariamente entrar: con sus códigos, sus trampas, sus deslices, es decir, apoyándose en todos los recursos del género; y si, por el motivo que fuere, en vez de dejarte llevar por la historia el espectador se dedica a buscar y señalar errores, incoherencias o paradojas, el efecto encantador del filme desaparece por completo. Bien es cierto que hay infinidad de ejemplos en que estos errores son tan evidentes y manifiestos que uno puede llegar hasta sentirse ofendido pero creo honestamente que este no es el caso. No es perfecta pero ni “El sexto sentido” ni “Sospechosos Habituales” lo son. Y si lo hubieran sido entonces también serían películas menos sorprendentes y divertidas. Parte del espectáculo de un mago profesional también está en dejarse engañar.

Mi consejo es, siéntense y disfrútenla; el viaje sin duda merecerá la pena.

Por Antonio Amaro.


Ficha de la película:

Título original: Contratiempo
Año: 2016
Duración: 104 min.
País: España
Director: Oriol Paulo
Guion: Oriol Paulo, Lara Sendim
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Xavi Giménez
Reparto: Mario Casas,  Ana Wagener,  Bárbara Lennie,  José Coronado,  Francesc Orella, Paco Tous,  David Selvas,  San Yélamos,  Iñigo Gastesi,  Manel Dueso
Productora: Atresmedia Cine / Think Studio / Nostromo Pictures / Colosé Producciones
Género: Thriller | Crimen
Sinopsis:
Adrián Doria, un joven y exitoso empresario, despierta en la habitación de un hotel junto al cadáver de su amante. Acusado de asesinato, decide contratar los servicios de Virginia Goodman, la mejor preparadora de testigos del país. En el transcurso de una noche, asesora y cliente trabajarán para encontrar una duda razonable que le libre de la cárcel. (FILMAFFINITY)

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