11 de julio de 2017

Land of Mine. Quien siembra minas, recoge…

Parece que se ha dicho todo acerca de la II Guerra Mundial. Batallas gigantescas, millones de muertos, crueldad sin límites, héroes anónimos y multitud de ingredientes más han configurado cientos de historias relacionadas con tan duro pasaje bélico. Como espectador hemos disfrutado y sufrido en tantos terrenos de combate que es difícil encontrar nuevos aspectos que nos pillen desprevenidos.

Land of Mine lo logra. Encuentra un resquicio por dónde hacer palanca y nos asoma a un hueco muy desconocido. La posguerra en una Dinamarca recién liberada de la ocupación alemana.



Atendiendo a los datos que se aportan en la película, parece ser que las playas de Dinamarca fueron infectadas por más de dos millones de minas con la intención de evitar un desembarco masivo aliado en sus costas. Como casi todo el mundo sabe, ese desembarco acabó teniendo su objetivo en la costa francesa de Normandía pero Hitler había tomado esa decisión pensando que Dinamarca sería una buena puerta de entrada para las fuerzas aliadas.

Finalizada la guerra y en pleno proceso  de desintegración del imperio alemán, Dinamarca se encuentra de repente llena de prisioneros alemanes que han claudicado y con unas costas intransitables, así que toma la solución más lógica, por muy cruel que sea: que sean los propios alemanes los que retiren las minas que ellos mismos han sembrado.

Lo triste de la situación es que esos últimos alemanes distan mucho de los primeros soldados que enviaba una Alemania engrandecida por los éxitos militares. Los últimos alemanes son niños que a duras penas entienden la gravedad de lo que ocurría y que sólo deseaban volver a casa, ser mecánicos o echarse novia. Mientras que los daneses enfocan su rabia por el tiempo ocupado y los abusos del tercer Reich en suelo danés.

La película se centra en un grupo de jovencísimos y desmoralizados soldados alemanes que acatan las órdenes de limpiar todas las minas de una playa en concreto, aunque ello suponga una vía directa a su muerte. La propuesta es buena, la película promete y, a veces, consigue mantener un digno nivel de interés.

Lo bueno: la historia, los actores alemanes y la fotografía. Los parajes son reales y al parecer se encontraron una mina olvidada durante el rodaje de la película. Está claro que las consecuencias reales y peligrosas de la guerra siguen ahí.
Lo malo es que la película a veces navega sin rumbo en la definición de sus personajes. Así, el sargento danés que tiene a su cargo a los prisioneros alemanes va derivando entre una violencia gratuita y cierta estima paternal de forma poco creíble. Lo mismo acaricia a un soldado de forma honesta como le ordena desfilar sobre el terreno para que compruebe a riesgo de su propia vida si quedan más minas. El tipejo parece un paranoico con trastorno de doble o triple personalidad. Es difícil empatizar con él. Mantiene con el espectador un desagradable tensión que no acaba de aportar nada definitivo. Personalmente, si esa historia fue real, me parece más una cuestión de azar o de chiripa que esos alemanes sobrevivieran al calvario de las playas.

Land of Mine desactiva una buena historia antes de tiempo y todo estalla en la cara del director, más preocupado por mostrar escenas en las que uno aprieta el ojete y no respira que por ahondar en un asunto muy espinoso que no conviene olvidar.

Tráiler de la película:





Ficha de la película:

Título original: Under sandet (Land of Mine)
Año: 2015
Duración: 100 min.
País: Dinamarca
Director: Martin Zandvliet
Guion: Martin Zandvliet
Música: Sune Martin
Fotografía: Camilla Hjelm
Reparto: Roland Møller, Louis Hofmann, Mikkel Boe Følsgaard, Laura Bro, Joel Basman, Oskar Bökelmann, Emil Buschow, Oskar Buschow, Leon Seidel, Karl Alexander Seidel, Maximilian Beck, August Carter
Productora: Amusement Park Films / Nordisk Film
Género: Bélico. Drama | Años 40. II Guerra Mundial. Ejército. Basado en hechos reales
Sinopsis: La guerra no acaba cuando se firma la paz. Cuando Alemania se rindió en 1945, en la costa occidental danesa comenzó otra dura batalla: la de los jóvenes soldados alemanes que fueron obligados a retirar miles de minas plantadas en la arena por el ejército nazi. Zandvliet muestra el maltrato infligido a esos prisioneros, un oscuro episodio de posguerra poco conocido. (Fuente: FILMAFFINITY)

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