17 de septiembre de 2017

Big Eyes. Buscando a Tim Burton desesperadamente.

 Siempre ha habido expresiones de arte que, de alguna manera dan en el clavo y se convierten en acontecimientos comerciales. Transcienden las barreras del puro arte y se confunden con el marketing y los ingresos millonarios. Como las muñecas gorjuss que pinta Suzanne Woolcott.

Y este proceso muchas veces está fuera del alcance de la mente creadora, ajena tan a menudo a mercadear con sus obras.

No es un fenómeno nuevo, en los años 50 y 60 ocurrió algo muy similar, que con el tiempo adquirió unos tintes novelescos que parecieran salidos de la mente del guionista más retorcido. Se trataba de unas muñecas pintadas con unos exagerados ojos enormes (Big Eyes), y que llegaron a convertirse en un éxito sin precedentes durante dos décadas, siendo los artículos más buscados por actrices y demás famoseo.




Su autora Margaret Keane (Amy Adams), comenzó a pintar desde sus orígenes humildes, intentando vender unas ilustraciones que por otra parte, no suponían una destreza fuera de lo común. Entonces entra en escena Walter Keane (Critopher Waltz), otro pintor en ciernes, pero en este caso sin ninguna sensibilidad artística y mucho olfato para los negocios. Walter acaba convirtiéndose en su manager y su marido, consiguiendo poner en circulación las ilustraciones, que en seguida se convierten en un fenómeno de ventas, creciendo hasta llegar a ser un pequeño emporio de tarjetas, mochilas y cualquier artículo imaginable que pudiera acoger una cara con grandes ojos. Mansiones, coches de lujo y codearse con Andy Warhol.

Hasta aquí el cuento de hadas. El problema fue que Walter Keane (y esto es completamente real), había vendido desde el principio las obras como si él fuera el verdadero autor. Relegando a su esposa a un papel ninguneado que rozaba la humillación, sino la esclavitud. Cuando Margaret Keane se dio cuenta de la situación, la bola era ya demasiado grande y su marido demasiado poderoso, así que continuó durante años pintando sus obras, encerrada durante horas en una pequeña habitación de su lujosa residencia, sin apenas ocasión para relacionarse con el exterior.

 Está situación se prolongó durante años, en los que las mueñecas de ojos enormes adornaron las paredes de personalidades de Hollywood como Natalie Wood o Kim Novak, y llegando incluso a colgarse en la sede de las Naciones Unidas.


Como no podía ser de otra manera, la cosa acabó estallando de la peor forma posible. Pero el astuto Walter Kenae no estaba dispuesto a ceder ni un céntimo, y negando todas las acusaciones, Margaret tuvo que pelear por que se reconciera su obra, y más incluso, como nuestro Mikel Urmeneta luchar por el derecho a seguir pintando con su propio estilo, perfeccionado durante años.

Para conocer el sorprendente (y verídico) desenlace, hay que ver la película. Una cinta interesante, correcta, en la que todo encaja con cierto sentido. Amy Adams en el papel de la artista, aquejada de una timidez patológica, hace que en ocasiones nos cueste empatizar con el personaje, sobre todo en las ocasiones en las que su actitud de extrema sumisión descarga las consecuencias en su propia hija.
Genial como siempre Cristopher Waltz, rozando en esta ocasión la sobreactuación, pero sin duda el personaje del trilero embaucador Walter Keane supera cualquier ficción.

 La única nota discordante es su director... Tim Burton definía hasta hace bien poco el resultado de lo que íbamos a ver. En esta película yo aún lo estoy buscando, como quien busca a Wally. Echo de menos su universo loco, su estética Gotham City, los desenlaces inverosímiles de sus escenas... Hasta Danny Elfman está más comedido en esta partitura y no llena de notas sus escalas musicales. En esta ocasión estuve esperando a que Amy Adams se conviertera en Alicia toda la película, pero ese momento no llegó.

 Pero claro, esto es la vida real, no Eduardo Manostijeras. Mientras tanto, yo seguiré buscando a Tim Burton.



Ficha de la película:

Título original: Big Eyes
Año: 2014
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Director: Tim Burton
Guion: Scott Alexander, Larry Karaszewski
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bruno Delbonnel
Reparto: Amy Adams,  Christoph Waltz,  Danny Huston,  Jason Schwartzman,  Krysten Ritter, Terence Stamp,  Heather Doerksen,  Emily Fonda,  Jon Polito,  Steven Wiig, Emily Bruhn,  David Milchard,  Elisabetta Fantone,  Connie Jo Sechrist,  James Saito
Productora: Silverwood Films / Electric City Entertainment / Tim Burton Productions / The Weinstein Company
Género: Drama | Basado en hechos reales. Biográfico. Años 50. Años 60. Pintura
Web oficial http://bigeyesfilm.com/
Sinopsis:
Narra la historia de Margaret y Walter Keane. En los años 50 y 60 del siglo pasado, tuvieron un éxito enorme los cuadros que representaban niños de grandes ojos. La autora era Margaret, pero los firmaba Walter, su marido, porque, al parecer, él era muy hábil para el marketing. (FILMAFFINITY)

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