22 de octubre de 2017

En cuerpo y alma. Una historia nada convencional.

Parece mentira que una película que sigue casi al milímetro la tópica estructura de una comedia romántica pueda llegar a ser tan original e interesante. Y es que no hace falta ser muy avispado para entrever ciertas costuras al guión; así, nada más comenzar tenemos el clásico desencuentro inicial entre dos seres que tienen más en común de lo que aparentan y puedan ellos en principio imaginar, poco a poco se dará un ligero acercamiento desde la distancia con pequeños tropiezos que se irán limando hasta llegar al casi romance que surge en este caso a raíz de una curiosa coincidencia onírica.

En el tramo final tendremos la pelea y separación, producida, como no, por culpa de un malentendido, y respecto a si hay una definitiva reunificación y final feliz con coros y trompetas no diré nada para evitar inoportunos spoilers, pero sí les adelanto que algunas de las secuencias finales son las más impactantes del film por su crudeza y emotividad ¿Dónde radica entonces la originalidad de esta película?



Primero, que esto no es una comedia romántica sino un drama (con momentos que pueden producir la sonrisa del espectador, cierto, pero vienen dados más por la rareza de los protagonistas que por la inclusión de elementos puramente humorísticos) entre dos personajes solitarios que intentan con torpeza acercarse uno al otro y encontrar su lugar en el mundo.

Segundo, los protagonistas en sí, individuos solitarios con taras físicas, psicológicas y emocionales, alejados del habitual estereotipo de personajes protagonistas. Y aunque afortunadamente no podemos negar que cada vez más personajes estrambóticos protagonizan todo tipo de películas, sobre todo en Europa, en este caso además están dibujados con especial perspicacia.

Tercero, el hecho de que gran parte de la historia transcurra en un escenario inusual, un matadero donde él se encarga de la gestión económica y ella es una inspectora de sanidad excesivamente estricta. Sin duda el lugar idóneo para plasmar una relación poco convencional entre dos personajes nada convencionales.

Y por último, el detonante de la relación entre ellos, el hecho, casi podríamos decir paranormal, de que ambos descubren que sueñan lo mismo cada noche, lo que obviamente les lleva a interesarse más por el otro y a profundizar en su relación.

Todo ello conforma una historia delicada, intimista, que muestra lo complicado que resulta para ciertas personas algo aparentemente tan sencillo como ser una persona normal y encontrar a alguien que te permita estar un poco menos solo en este desconcertante mundo.

Hay que reconocer que es una película que avanza a su ritmo, fría en algunos momentos, deudora de la intrínseca personalidad de sus dos protagonistas. Para mí no ha sido un problema (de hecho creo que esta es o debería ser la manera natural de narrar este tipo de historias, con estos personajes) y en absoluto se me ha hecho aburrida, pero reconozco que a algunos este cierto distanciamiento pueden llegar a dificultarles la empatía con aquello que se está contando.

En cualquier caso yo se la recomiendo, y aunque calidad y reconocimiento no siempre van en consonancia, en este caso la película de la directora húngara Ildiko Enyed ha sido galardonada recientemente con el Oso de Oro de Berlín e incluida en la selección de Perlas del festival de San Sebastian. Encomiable palmares para una obra que creo que se lo merece.

Por Antonio Amaro.


Ficha de la película:

Título original: A teströl és a lélekröl (On Body and Soul)
Año: 2017
Duración: 116 min.
País: Hungría Hungría
Director: Ildikó Enyedi
Guion: Ildikó Enyedi
Música: Adam Balazs
Fotografía: Máté Herbai
Reparto: Morcsányi Géza,  Alexandra Borbély,  Ervin Nagy,  Pál Mácsai,  Júlia Nyakó, Tamás Jordán,  Gusztáv Molnár,  István Kolos,  Annamária Fodor,  Itala Békés, Vince Zrínyi Gál,  Attila Fritz,  Zoltán Schneider,  Réka Tenki,  Rozi Székely, István Dankó
Productora: Inforg-M&M Film Kft
Género: Drama. Romance | Comedia negra. Comedia dramática
Sinopsis:
María comienza a trabajar como supervisora en un matadero de Budapest, pero pronto comienzan a surgir cotilleos y rumores sobre ella. Durante el almuerzo opta siempre por sentarse sola, y es consciente de sus deberes y obligaciones, con un estricto apego a las normas. Su mundo se compone de cifras y datos impresos en su memoria desde la primera infancia. Endre, su jefe, es un tipo tranquilo. Ambos empezarán a conocerse lentamente. Almas gemelas, se sorprenderán de compartir los mismos sueños. Con cautela, tratarán de convertir esos sueños en realidad. (FILMAFFINITY)

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