17 de octubre de 2017

Hablamos con Carla Simón, directora de "Estiu1993", película candidata a los Oscar por España

El pasado 14 de septiembre, el CGAI (Centro Galego das Artes e da Imaxe) exhibió "Estiu 1993", la película presentada por España como candidata a los próximos premios Óscar. Además de la oportunidad de su visionado, el coloquio posterior con su directora, Carla Simón, convertía a la cita en imprescindible, así que nos plantamos allí, vimos la película y hablamos con la autora.

"Estiu 1993" o "Verano 1993" es una película autobiográfica que relata lo acontecido a la directora Carla Simón en un momento difícil de su infancia. Una serie de circunstancias duras que tuvo que sobrellevar como niña y que plasma en un filme aparentemente sencillo pero que esconde una gran complejidad, como se revelará en las preguntas que por parte del público asistente y por la nuestra, se le plantearon a la directora.



A un servidor le gustó la película. Son de esas obras de degustación lenta, pausada, sin prisas. Con secuencias tranquilas y relajadas, con pasitos pequeños de construcción de la historia, sin florituras ni efectos especiales. Quizá no apto para todo el mundo, de hecho alguna persona se levanto en medio de la proyección.

La naturalidad de todo el filme se refleja tanto en escenarios como en personajes pero no nos engañemos, es una sencillez que oculta una gran complejidad, mucho trabajo y días de creación de relaciones previas, confianza e intimidad entre los actores y las niñas. Mención especial para estas niñas, dos actrices como la copa de un pino, casi sin saberlo, con una naturalidad y desparpajo ante las cámaras que parece que ha sido rodado a traición. Parece la consecuencia lógica de haber invertido hasta 6 meses en el proceso de casting de las niñas. La directora de casting vio a casi 1.000 niñas y en una segunda ronda participó la propia directora. Como ella misma nos dijo: "Tardamos unos seis meses porque buscábamos niñas que se parecieran a los personajes. Era importante que la actriz que interpreta a la niña mayor, Frida, fuera una niña de ciudad, que no tuviera una estructura familiar demasiado convencional y con ciertas semejanzas de carácter y personalidad para poder crear su personaje. Respecto a la hermana pequeña fue más sencillo, la actriz tenía tres años y medio y fue la única niña que hacía lo que le pedíamos. Se pasaba con nosotros mucho tiempo sin conocernos de nada, otras niñas se echaban a llorar enseguida. Ocurrió que entre las dos pequeñas actrices se generó pronto una bonita relación de amistad pero eso no era el tipo de relación que necesitaba de ellas, yo buscaba una relación de poder de la mayor hacia la pequeña."

Algunos espectadores manifestaron que la historia de la película les había parecido muy triste y emocionante, sin embargo, la autora indicó que "mi verano fue muy distinto, hay 3 ó 4 escenas que son tal cual, a pesar del argumento triste quería mostrar que un niño no deja de ser un niño, que no deja de jugar ni de reírse, incluso tras haber muerto su madre. Quería dar a entender algo más luminoso, algo esperanzador, la niña entiende lo que pasa y va a intentar convivir con ello."

El rodaje fue absolutamente condicionado por las niñas. "Se rodó con cámaras pequeñas, yo quería rodar en 16 mm, que era mi sueño, pero cómo rodábamos con niñas necesitábamos mayor agilidad. El rodaje duró unas seis semanas porque al rodar con menores sólo se puede rodar hasta seis horas diarias por temas legales."

- La película es autobiográfica. ¿Eso hace más sencillo escribir el guión o lo complica al saber que uno exhibe tanto de su vida privada?
Tiene parte positiva y negativa. Al ser algo autobiográfico te permite conocer profundamente la historia, puedes retratar muy bien los personajes de forma muy compleja porque los conoces bien. te sale de dentro. Puedes aportar muchos matices. La parte de guión fue muy bonita porque me permitió plasmar mis recuerdos pero también me sirvió para entender cómo se sintieron mis nuevos padres y cómo se sentían otras personas. Es cierto que es más complicado el hecho de rodar, porque se hace muy difícil mantener distancias, tienes una relación emocional con algunos de los elementos de la película, por ejemplo, yo quería que apareciese una muñeca concreta y no otra, lo peleé, hasta que te das cuenta de que no tiene tanta importancia, otra muñeca podía servir para la película. También, al escribir el guión, tenía unas imágenes muy claras de lo que quería y luego, al rodar, con los actores y las localizaciones tenía otra cosa que no se parecía a lo que tenía en la cabeza, así que tuve que renunciar a mis imágenes y trabajar con lo que tenía ahí. Eso fue muy duro, cuando llegué al final del rodaje y ver todo lo rodado tuve una frustración brutal porque nada era lo que me esperaba, hasta que empezamos con la edición y realmente sí que estaba contando la historia que quería, quizá no eran esas imágenes pero eran otras y nunca me había perdido, siempre había conseguido estar contando lo que quería transmitir en cada escena y la historia sí que estaba ahí. Al final estoy contenta pero el viaje fue difícil.

- ¿Te has dejado fuera alguna anécdota de ese verano de 1993?
Sí. Era todo un poco más largo en inicio, también tuve que recortar el guión. Posteriormente, editando, tuve que deshacerme de algunos momentos como la relación de Frida con otros niños del pueblo. En montaje nos dimos cuenta que esas escenas se desviaban del viaje psicológico de la niña, se alejaban de la historia familiar, así que tuvimos que quitarlas. Y fue una pena porque fue una gozada rodar esas escenas con los niños del pueblo jugando, eran muy bonitas pero se quedaron fuera.

- ¿Cómo se dirige a las niñas pequeñas?
A pesar de ser un elemento presente en la película, no hizo falta hablar de la muerte a las niñas. Les pregunté inicialmente por el asunto pero luego comprendí que no era necesario. Había otras maneras de llegar a los mismos resultados. Además, el rostro de la mayor ya le hace parecer muy reflexiva, como que siempre le pasa algo. Hubo mucho trabajo previo con las niñas entre los demás actores, convivían mucho. Íbamos creando relaciones humanas entre el resto de los actores y las niñas para ir estructurando la intimidad de la película. Por ejemplo, nos pasamos una tarde entera quitándoles piojos a las niñas para buscar esa intimidad y confianza. Se ensayaron ciertas escenas de la película para saber cómo sacarles cada cosa ya que las niñas no leyeron el guión, solo intentábamos averiguar cómo conseguir el resultado emocional, aunque ellas querían saber qué hacer en cada rodaje, ellas no querían nada de sorpresa. Mientras rodábamos yo les daba muchas indicaciones, ellas se acostumbraron a oír mi voz sin mirar para mí y a ser guiadas, les indicaba cosas concretas y buscábamos un equilibrio entre seguir el guión y la improvisación de las niñas.

- Hay alguna escena muy emotiva en donde Frida llora de forma genuina ¿Cómo se gestiona eso?
No se consiguió hacer llorar a la niña en relación a la historia, se logró de otra forma. La actriz mayor no expresa mucho sus emociones y no había forma de "hacerle llorar". Nos dimos cuenta que la niña necesitaba mi aprobación por su trabajo y si yo no daba dicha aprobación o se la negaba repetidas veces, ella se echaba a llorar de verdad. Aproveché este mecanismo para hacerle llorar. Una vez logrado hablamos mucho para que entendiera que sólo lo hice por la escena.

- ¿Que hay de real en ese pequeño punto de maldad que tiene Frida, la hija mayor?
Para mi era importante retratar que los niños no son sólo inocencia, sino que también tienen una parte oscura, esos impulsos que a veces se recuerdan de la infancia y que demuestran la complejidad con otros niños. Cosas a contar muy interesantes sobre las dos caras de un niño.

- ¿Cómo ha sido el proceso de candidatura a los Óscar.? ¿Sientes alguna responsabilidad especial tras esta noticia?
En realidad no. La Academia del Cine Español ha decidido que nuestra película represente a España pero ahora hay todo un proceso en el que cada país manda su película. Hay un total de 85 películas. Grandísimas películas de grandes directores. Luego hay una criba de 9 películas y, finalmente, se escogen a 5 para los Óscar. Yo no me veo ahí. Sí que fue una noticia muy bonita y un logro para la película porque le ha dado mucha repercusión mediática. Recibimos la noticia tomando un café con mi productora cerca de la Academia, de hecho te piden que estés cerca de la Academia cuando comuniquen el resultado. Mantenemos un grupo de WhatsApp con todo el equipo de la película y alguien escribió "¡Sí!", ahí nos dimos cuenta de todo. Aún falta mucho para el final, la verdad es que de momento no cambia mi vida.

- ¿Qué opina tu familia de la película?
Ellos han estado muy involucrados durante todo el proceso, en la escritura del guión, en temas de arte, etc. Mi propia hermana aparece como actriz y mi hermano es el compositor musical. Fue muy bonito hacerla con ellos.

- ¿Tus próximos proyectos serán autobiográficos?
Tengo actualmente dos proyectos, uno sigue siendo autobiográfico y el otro no tanto, aunque ambos están relacionados con mi familia. La verdad es que mi vida y mi familia son una gran fuente de inspiración. La familia es mi tema.

- Hitchcock consideraba al hecho de rodar con animales y con niños lo peor. En esta película hay niños y animales en el 95% de su contenido. ¿Qué opinas?
No estoy de acuerdo. Ha sido una experiencia muy positiva.

Crucemos los dedos para que Carla Simón y su “Estiu 1993” se dejen caer en unos meses por Los Ángeles. ;-)




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