13 de marzo de 2018

Madre! Ayer me violó Aronofsky.


He recobrado el conocimiento, todavía no veo con claridad y  tengo que comprobar si puedo mover todas las extremidades y si mi cuerpo funciona.  Si no fuese por lo serio del asunto, apostaría a que dejaré de ejecutar algún proceso fisiológico. Pero tengo que contaros esto  rápidamente, mientras sepa que sigo siendo yo…..aunque en el proceso me cague encima.

Después de convencer a mi mujer de que iba a ver una película de miedo, me senté delante de la tele para ver a historia de  una pareja de edad desigual arreglando el interior de una casa en la que vivían. Él era un Javier Bardem sin ánimo, mínimamente violento, ni ningún tono explosivo, ni  al desplazarse por esa casa de dos pisos en obras , ni al hablar, ni al comer ni nada. Una especie de escritor con crisis de creatividad que se encierra en su casa de campo a ver si suena la flauta y escribe algo.

ATENCIÓN: Contiene Spoilers.

ATENCIÓN: SPOILERS (Contiene información reveladora de la trama y desenlace)

De esta forma, el comienzo recuerda tanto al  estilo “El Resplandor” (Stanley Kubrick, 1980), que desde el principio estás impaciente por que comience la trasmutación de Bardem de escrito sensiblón a psicópata trasnochado. Pero nada. Ni hacha, ni ojos desencajados, ni gemelas en el pasillo, ni un susto de esos de “truco o trato” de la pelis americanas de los domingos, esas pelis que pagaron a medias la banda sonora, que todas suenan igual  .

Su joven chica es un bellezón desexualizado. Una mujer rubia y guapa de cara ovalada, tez blanca y pelo con ese color rubio sin exageraciones, como las chicas  rubias de Galicia y Asturias. Aunque a él, toda esa belleza solo le vale de adorno,  pues la crisis le lleva a no querer tocarle ni un pelo, hasta la mitad de la película y porque la otra se lo echa en cara.

Me pase todo el primer tercio de la peli esperando el susto, en medio de una situación tan tensa como la de un admirador del escritor que se le presenta en casa, y aún con el cabreo de la chica,  Bardem le invita a quedarse a dormir, pues empatiza mucho con él . Cuando Bardem habla con su admirador, se le ve como endiosado-sedado, tan complacido con la conversación de su  admirador, que la tipa no sabes si está, o es una historia como la del sexto sentido que el prota está, pero solo lo sabe él…… Y Aronofsky, claro.

Pero no solo llega él, sino que al día siguiente llega su mujer. Su llegada enrarece el tono de la película, sobre todo después de que la chica rompa un cristal, fetiche del escritor, que provoca un cambio en las actitudes de la pareja de admiradores, pues se ponen a chingar al poco en una habitación de al lado.  A su vez Bardem se encierra en la habitación donde escribía, y al salir decide sellar con tablas esa habitación.

Justo en este momento es donde tú dices :- ahora,… , ahora saca el hacha y se pone a repartir hostias que no deja ni pa las gemelas del pasillo. Pero no, se sosiega como cuando tu padre resopla por no darte una ostia y sigue rollo zen. Si es que es tan bueno, el señor….

 Para hacer la situación más surrealista se presentan sus dos hijos, que se pelean, hasta la muerte de uno de ellos. Celebrándose el velatorio en la propia casa, y llenándose de gente que en un principio se comporta como en un velatorio, y al final es una fiesta desordenada donde llegan a faltarle al respeto a la prota. Es en este momento donde te replanteas el tipo de género de la película, pues la situación (siempre desde el punto de vista de la mujer) se vuelve una locura, tanto que yo desconfié si no sería una historia paralela dentro de la cabeza de la prota.

Este error que cometí, Aronosfky (que es un cabrón) no solo lo predice, sino que lo prepara. Y te hace caer en la trampa. Pues si tú, acostumbrado al cine de realidad paralela, estás esperando que semejante circo se lo esté imaginando la tipa, resulta que en el argumento, la chica cada rato necesita tomar una medicina, con lo cual tú dices: - ya está, se lo está imaginando y ahora sale Bardem con el hacha y se lía parda en el sótano.

Porque esa es otra. La casa tiene un sótano lleno de mugre con una habitación tapiada, que descubre la prota a través de un hilo de sangre que corre por toda la casa cada vez que ella está molesta con los invitados. Y algo parece que hay por ahí, que seguro que está el hacha escondida detrás de algún sitio
El caso el que se van todos para tranquilidad de la chica.

Finalmente se pone a escribir motivado por la noticia de que va a ser papá, y cuando acaba se lo enseña a la prota, pues parece que está tan bien que se le vienen  las lágrimas a los ojos. Aunque poco le dura la alegría, pues resulta que no es la primera en leerlo sino que ya se lo mandó a la editora, y de esto se entera ella porque llaman a la puerta cien personas con luces y cámaras para entrevistarlo.
Y aquí otra vez empieza la alucinación. La casa se llena de gente que van cambiando de situación. Al principio son los admiradores, pero luego se hacen grupos de religiosos, asesinos, gente asustada, otros arreglando lo que queda de la casa. Hasta que finalmente los diferentes grupos entran en conflicto y se monta una guerra. Una guerra en la que aparecen militares y los tabiques tiemblan y tú no sabes de qué va ahora la película, pero es que tampoco sabes el género de cine que estás viendo, y esto parece grave pero lo peor es que tampoco sabes si es marzo o abril, ni cómo te llamas, y te duele la cabeza y empiezas a notar una presión penetrante en los glúteos y gritas:- NOOOOOO¡¡¡¡¡ ARONOFSKIIIIII¡¡¡ NOOOOOO¡¡¡

Y mientras tanto la prota se ha refugiado en el desván con una chica que le ayudará a dar a luz, y en ese momento el ruido cesa y las paredes paran de temblar, y tú miras al techo respirando hondo y sudando, y crees que ya ha acabado porque la línea roja que marca la duración de la película se está acercando a final. Y la puerta del desván se abre, y entra Bardem a ver a su hijo, y ella no se lo quiere dar porque a él le parece muy bien toda esa fiesta, y que por qué no van a ver al niño, joder que el padre es él y que lo tuvo cuarenta años en los cojones, y estas cosas.

Y el caso es que al final en un desliz, se lo lleva a la multitud y ella no llega a tiempo de evitar que se lo coman a trocitos.

Con esto y un bizcocho, la tipa se va al sótano a prender fuego al depósito de gasoil y que les den por culo a todos, empezando por ese ególatra de Bardem que es un capullo integral.
La siguiente escena, ella quemada le regala su amor a Bardem en forma de piedra que se saca de la barriga, y vuelta a empezar.

ENFERMERAAAAAAA ME HE VUELTO A JIÑAR ENCIMAAA¡¡¡¡¡¡¡

Por  Fernando Iglesias.


Ficha de la película:

Título original: Mother!
Año: 2017
Duración: 120 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Darren Aronofsky
Guion: Darren Aronofsky
Música: Jóhann Jóhannsson
Fotografía: Matthew Libatique
Reparto: Jennifer Lawrence,  Javier Bardem,  Ed Harris,  Michelle Pfeiffer,  Domhnall Gleeson, Kristen Wiig,  Brian Gleeson,  Cristina Rosato,  Marcia Jean Kurtz,  Ambrosio De Luca, Hamza Haq,  Anana Rydvald,  Arthur Holden,  Bineyam Girma,  Jaa Smith-Johnson, Xiao Sun,  Jovan Adepo,  Eric Davis,  Emily Hampshire
Productora: Protozoa Pictures. Distribuida por Paramount Pictures
Género: Thriller. Drama. Terror | Thriller psicológico
Sinopsis:
A una mujer (Jennifer Lawrence) le pilla por sorpresa que su marido (Javier Bardem) deje entrar en casa a unas personas a las que no había invitado. Poco a poco el comportamiento de su marido va siendo más extraño, y ella empieza a estresarse y a intentar echar a todo el mundo. (FILMAFFINITY)

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