17 de julio de 2018

El cuaderno de Sara. Móviles teñidos de sangre.


Aprovechando esta reciente y enésima crisis de emigrantes refugiados a Europa, creo que es una buena idea recomendar esta valiente película española que pone el foco en una de las zonas más conflictiva del planeta, sino la que más, el Congo, y que sirve de denuncia para mostrar la inoperancia del mundo occidental cuando surgen conflictos en los que sí deberían interceder, pero por intereses comerciales (la compra del preciado coltán a bajo precio a las mafias y guerrillas dominantes de la zona) mantienen un vergonzoso mutismo.

Y aunque el tema de la emigración apenas sea sugerido en la película, uno no debe olvidar que la inmensa mayoría de emigrantes provienen de zonas de guerra (Siria, Irak, Congo etc.), donde la vida consiste en elegir entre dos únicas opciones: ser de los que matan, o de los asesinados. Por lo que mientras nuestros muy bien pagados gobiernos sigan mirando para otro lado, cuando no incentivando dichos conflictos por muy variados motivos económicos y geoestratégicos, seguirá habiendo miles de personas que harán lo posible por buscarse una vida mejor.




Inundar Europa de emigrantes trae consigo graves y complejos problemas que deben ser encarados desde diversos ámbitos (lucha contra las mafias, integración, educación, y en ciertos casos, repatriación), pero cerrar las puertas de manera absoluta significa condenarlos a muerte o a una vida miserable en campos de refugiados cada vez más insalubres donde el hambre, el frío y la violencia están a la orden del día.

Así pues, es lógico que la única solución para resolver la dicotomía en la que ahora estamos envueltos (aceptar o no aceptar emigrantes ilegales) consiste en que los mandamases de turno decidan resolver cuanto antes estos conflictos bélicos para que estas personas puedan volver a sus países, ya sin peligro, y volver a crear un hogar. Como esto parece que no va a suceder a corto plazo seguiremos empantanados en el mismo problema aumentando las tensión social en Europa y eternizando las zonas de conflicto y violencia extrema.

Y con esto acabo mi sermón semanal y voy a lo que toca, la película. Les mentiría si les dijese que estamos ante una obra maestra, por desgracia no; el guión avanza un poco a trompicones, los deux ex machina se suceden, y tampoco es muy verosímil que un mujer de vida acomodada y urbanita, por muy unida a su hermana que esté, se atreva a internarse en una zona del Congo donde las posibilidades de encontrarte con una guerrilla que en el mejor de los casos te matará, y en el peor te convertirá en su esclava sexual, son casi absolutas.

Pero también es cierto que locuras semejantes han sido protagonizadas por seres humanos en la vida real, así que aumentando un poco nuestra suspensión de incredulidad podría aceptarse esta historia como buena e incluso disfrutar y sufrir con ella.

Si tenemos en cuenta lo osado de la propuesta, y que estamos ante una producción española que obviamente no cuenta con todos los recursos de Hollywood, no queda menos que felicitar a los productores por la envergadura del proyecto que el director Norberto López, curtido en unas cuantas series televisivas, sabe encarar de manera digna, y que gracias a la fotografiá de Juan Molina llega a alcanzar momentos de gran belleza (con grandiosas escenas rodadas por cierto en Uganda). Belén Rueda, con otra excelente actuación, y llevando casi siempre el peso de la trama, conseguirá dar la coherencia y profundidad necesaria al relato.

Aunque sin duda donde mayores méritos alcanza la película es en su condición de semi-documental, al mostrar sin tapujos la caótica vida en esa olvidada parte del planeta donde las guerrillas obran a su antojo practicando los mas extremos y aberrantes métodos de violencia para mantenerse en el poder. El guion de Jorge Guerricaechevarría  explica de manera instructiva y amena el caos reinante en ese desgraciado país, las atrocidades de las que son capaces de llegar algunos seres humanos (con buen tino las escenas más desagradables son sugeridas o mostradas fuera de plano), y como la población es obligada a trabajar como esclavos para conseguir ese preciado coltán imprescindible para fabricar nuestros ultratecnológicos y relucientes móviles.

Resumiendo, sus nobles intenciones y valiente mensaje se imponen a ligeros defectos y esquematismos de la historia; película perfecta por tanto para aprender y reflexionar un poco sobre las contradicciones de este extraño y a veces sórdido mundo en el que vivimos.

Por Antonio Amaro ( El misántropo feliz)



Ficha de la  película:

Título original: El cuaderno de Sara
Año: 2018
Duración: 115 min.
País: España
Dirección: Norberto López Amado
Guion: Jorge Guerricaechevarría
Fotografía: David Omedes
Reparto: Belén Rueda,  Manolo Cardona,  Marián Álvarez,  Enrico Lo Verso,  Florín Opritescu, Malcolm Sitté,  Iván Mendes,  Marta Belaustegui,  Nick Devlin,  Ramón Barea
Productora: Telecinco Cinema / Ikiru Films
Género: Aventuras. Intriga. Drama | África. Secuestros / Desapariciones
Sinopsis:
Laura busca desde hace años a su hermana Sara, desaparecida en medio de la selva del Congo. Ni la ONG para la que trabajaba ni la Embajada tenían noticias de su paradero... hasta que aparece una foto de un poblado minero del este del Congo con la imagen borrosa de Sara. Sin dudarlo un momento, Laura viaja hasta Kinshasa dispuesta a adentrarse en el territorio de los "Señores de la Guerra", dejando atrás las diferencias que la separaron de su hermana, y sin sospechar que esa peligrosa aventura le llevará a poner en peligro su propia vida. (FILMAFFINITY)

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