La polémica de los subtítulos de ROMA: una aproximación académica.



Está dando qué hablar la polémica acerca de los subtítulos de la versión española del último trabajo de Alfonso Cuarón, "Roma". En la citada película, rodada en español, se subtitularon los diálogos originales por expresiones más frecuentes del castellano de la península ibérica. Ello desató el enfado del director mexicano y desencadenó una fuerte polémica en las redes. Desde Celuloide Paranoide hemos querido dar una visión reflexiva y crítica sobre el asunto, y para ello contamos con la opinión del profesor de Lingüística de la Universidad de Santiago de Compostela, D. Miguel González Pereira,

"Creo que hay algunos aspectos interesantes sobre la realidad de las lenguas que pueden tocarse aprovechando la polémica. El más interesante tiene que ver con cómo se delimitan las lenguas, cuándo estamos ante variedades de una lengua y cuándo ante lenguas distintas, algo que está asociado con el carácter de construcción histórica y cultural del concepto de lengua.

Desde una perspectiva lingüística que prescinde de la dimensión histórica y cultural de las lenguas se evita, de hecho, hablar de lenguas y se trabaja con "variedades lingüísticas", y últimamente se  usa el concepto de "languoid". Se trata de evidenciar que lo que existen son distintas maneras de hablar, distintas variedades que responden a factores geográficos, sociales, discursivos, etc... que se agrupan en identidades idiomáticas por circunstancias históricas y culturales.

Detrás de las críticas al subtitulado creo que hay motivaciones muy distintas, que pueden tener distintas valoraciones. Algunos lo presentan como una ofensa y cuestionamiento de la unidad de la lengua española. Esta perspectiva ideológica a mí es la que me parece menos asumible. La existencia de una lengua estándar que nos permite entendernos en usos escritos y formales a cientos de millones de personas, es sin duda algo muy positivo, pero no puede ocultar la enorme riqueza y diversidad, que llega a la ininteligibilidad, que hay, y debe seguir habiendo, bajo la identidad idiomática española. Otra motivación para la crítica, que me parece más comprensible, en la que se encuadraría la opinión de Cuarón, está en el colonialismo que subyace al hecho de que en América vean las películas producidas en España, en algunas de las cuales aparecen variedades dialectales y sociales muy alejadas del estándar, y no las subtitulen, porque son variedades del español, pero, si se trata de variedades americanas, entonces ya es distinto.

Aquí lo que está detrás es cómo se entiende la identidad de la lengua española. En Roma hay también pasajes en los que se habla en mixteco, variedades amerindias indígenas, y nadie cuestiona que se subtitulen. De hecho, por lo que he visto en Neftlix hay una opción en la que solo se subtitulan los pasajes en mixteco. Si alguien escoge la opción de subtitulado en español, porque tenga dificultades auditivas, ¿tiene sentido que se traduzcan formas del español mexicano que también se usan en España por otras más específicas del español peninsular? Parece ser que esto es lo que se ha hecho y desde luego no tiene ningún sentido, más allá de la circunstancia de que detrás del subtitulado hay alguna persona que tendría que hacer su trabajo bastante rápido y que escribió las formas más habituales en su variedad lingüística. Por lo que se dice en la prensa parece que el subtitulado en español es, por tanto, bastante malo, porque debería recoger gráficamente lo que se oye y buscar otras formas solo en los casos en que esté comprometida la inteligibilidad del mensaje, no de alguna palabra suelta. Entiendo pues el cabreo de Cuarón, como muestra de la uniformización del español desde España, pero no veo problema en que en el subtitulado que puedan escoger personas con problemas auditivos se trasvasen al estándar intervenciones hechas con rasgos dialectales mexicanos muy diferenciados e ininteligibles.

Se podría comparar lo que se ha hecho en Roma con la política de subtitulado seguida para películas como "Entre dos aguas", que tiene momentos en los que los protagonistas hablan con los rasgos dialectales y sociolectales de la bahía de San Fernando (Cádiz) que resultan difícilmente comprensibles y en la que no sé si se planteó subtitularlas al español estándar. Quizás cuando la echen en alguna plataforma también haya la posibilidad de escoger distintos subtitulados y en la versión en español esté estandarizado. Sería interesante comprobar cómo se trata esta diversidad lingüística, que dificulta  por momentos la comprensión, cuando son variedades de España."

D. Miguel González Pereira, es profesor de Lingüística General en la USCFacultad de Humanidades de Lugo.