¿QUÉ HEMOS HECHO PARA MERECER ESTO? Humor combativo.


¿Qué hemos hecho para merecer esto? es una comedia austriaca, primera incursión en la dirección de Eva Spreitzhofer, una veterana en la industria del cine. Tras una amplia carrera como actriz, guionista, académica y puntualmente realizadora documental, decide dar el gran paso con una obra de carácter personal y reivindicativo. Ella misma ha escrito el guion de esta divertida película que trata sobre una madre atea y feminista cuya hija adolescente decide convertirse al islam.

En un contexto familiar muy variopinto – padres divorciados y arrejuntados, hermanos adoptados, segundas nupcias con embarazo a cuestas – estalla el caos cuando la hija de 16 años empieza a cubrirse la cabeza, y a aplicar todo tipo de restricciones dictadas por el código musulmán en su vida adolescente.


La primera sorpresa que nos aporta ¿Qué hemos hecho para merecer esto? es que, a pesar de ser cine europeo, más concretamente de corte germano, parece corresponder perfectamente al patrón cómico de las sitcom americanas. Desde el principio de la película, y sin descanso hasta el final, se suceden los gags cómicos, siempre aportando nuevos datos al descubrimiento de unas prácticas - las de la religión musulmana - y nuevas reacciones de una madre progresista que intenta todo por frenar la decisión de su hija.

El punto más acertado del guion, a mi parecer, es que la joven no se convierte ciegamente y fruto de un lavado de cerebro, sino que tiene todo bien razonado, acorde con una mentalidad comprometida con otra serie de causas, siempre dignas. Eso nos lleva a conectar con ambos personajes, creando una tensión adictiva.

El alegato ideológico de la autora queda patente en los discursos en boca de los actores, a pesar de que cada personaje tiene bien delimitada su postura, es por tanto una película en la que la interpretación juega un papel muy importante. En este aspecto la elección de los actores es todo un acierto. Gestos, miradas y expresiones son la paleta cromática de casi todos los chistes.
Otra de las virtudes de la película es que aborda el típico conflicto de padres e hijos de una forma original, pero las peleas domésticas son las mismas de siempre y cualquiera podrá verse identificado, trasladándolo a la que sea la causa del adolescente rebelde de turno.


La única pega que podría buscarle es que la sucesión de anécdotas da lugar a una estructura lineal bastante uniforme, planteamiento tan clásico como efectivo. Yo, personalmente, hubiera apreciado algún toque más extremista hacia la mitad de la película, y no solo en los últimos 5 minutos para un desenlace bastante abrupto. Igualmente, ¿Qué hemos hecho para merecer esto? supone una experiencia muy recomendable. Aporta grandes reflexiones pero sin tomarse las cosas con demasiada gravedad, lo cual aplaudo como la mejor estrategia combativa.


Eva Spreitzhofer, con quién tuve la ocasión de dialogar tras el visionado, es una persona de ideas claras, e, igual que su película, amable y muy inteligente. Espero que esta sea solo la primera de una larga carrera como directora.

Por Irene Arnanz.


ENTREVISTA CON LA DIRECTORA EVA SPREITZHOFER


La directora Eva Spreitzhofer compartió unos minutos a este medio después de la proyección, y tuvo la amabilidad de responder a las preguntas de Irene Arnanz


PREGUNTA:  Primero de todo quiero agradecerte la película. Estoy muy interesada en tu trayectoria profesional en la industria del cine, veo que empezaste a trabajar como actriz, después te hiciste guionista, luego pasaste a ocupar puestos importantes en la Asociación de Guionistas y en la Academia de Cine de Austria y ahora eres directora de cine. 

RESPUESTA: Sí, sobre un escalador ciego muy famoso que hizo 6 de las 7 cumbres. Me gusta dirigir porque es una situación muy privilegiada para decidir todo y para resolver tus propios errores. Como actriz no puedo decidir mucho, solo hacer mi trabajo lo mejor posible y esperar que mis compañeros lo hagan lo mejor posible. Como guionista depende de lo que el director haga con mi borrador, mi guion. Como directora tengo una visión de la película cuando la escribo, decido quien interpreta cada papel. Durante el rodaje tengo que decidir por mí misma y cuando me doy cuenta de que algo no está funcionando, tengo que resolverlo yo misma para redireccionarlo hacia algo bueno. Luego en la sala de montaje, con mi editora, buscamos el ritmo apropiado, etc. 

P:  Me parece muy interesante, y me gustaría saber cómo ha influido esta evolución en tu película. Ser actriz ha influido en tu forma de escritura, porque hay muchos diálogos, el mensaje va a través de la palabra, ¿está relacionado? 

R: Sí, sé lo penoso que es para las actrices tener diálogos malos e intento escribir diálogos que les gusten y con los que se sientan cómodas. Soy muy estricta, no me gusta si cambian una frase. Aquí era muy importante respetar que cada personaje tuviera una perspectiva diferente. 

P: Es muy interesante también que has dicho que la idea te vino de una conversación casual ¿Estabas deseando hacer una película antes de que esto ocurriese esto te dio la idea, o, porque tuviste esta idea decidiste realizar tu primera película?

R: Tiene que ver con mi vida entera. Tengo dos hijas y estando en una conversación con otros padres hablábamos sobre cuál sería nuestro futuro y qué sería lo peor y pensamos “tal vez drogadicción, embarazo, ideas de derechas, abandono escolar…” Y entonces yo pensé: “Lo peor que me puede pasar como atea y feminista sería que mis hijas se convirtiesen a una religión”. Cualquier religión sería mala para mí, porque todas tienen la misma visión anticuada y conservadora de la mujer. El tema más provocador sería que ellas se volviesen mujeres modestas, obedientes y silenciosas, cubiertas con un pañuelo, escondiendo su cabello y sus atributos sexuales. Nos reímos muchísimo en este grupo y por ello pensé que podría ser una muy buena comedia en este entorno liberal y progresista en el que vivo, y en el que todos pensamos que podríamos manejar problemas semejantes. Si tu hija se planta en el salón, llevando un pañuelo en la cabeza, te dices: “¡Dios mío! ¿Qué demonios debo hacer?” Así que el 90% de mi inspiración al escribir el personaje de la madre soy yo misma. Después he tenido que hacer un enorme trabajo de investigación, encuentros con cada unos de los actores, estudiar sus diferentes perspectivas… Ahora soy una experta en islam y tengo amigos musulmanes.


P: ¿existe en la comunidad musulmana una rama feminista o ha sido inventado para la película? ¿Es real que existan nuevas olas?

R: Existe en el movimiento feminista una rama: “Feminismo intersectorial”, es una rama en la que hablamos las diferencias entre feminismo blanco, feminismo de color, etc. Yo soy muy escéptica sobre eso. Pero existe, y no es realmente un fenómeno musulmán, es un fenómeno feminista. Yo creo que el islam, el catolicismo, el budismo… todos tienen algo en común y es que no apoyan la igualdad de la mujer, hay tabúes sobre la menstruación, sobre la sexualidad de la mujer, están en contra del aborto y contra el empoderamiento de la mujer. Para mí no es interesante ahondar mucho en las religiones mientras sean algo privado. Pero si estos asuntos religiosos y antifeministas entran en mi mundo, tengo que decir: BASTA. Me di cuenta durante la investigación de que los conservadores religiosos de derechas tienen siempre la misma imagen anticuada de la mujer y los mismos objetivos. Era importante también para mí no atacar ningún código religioso y entender qué es importante para ellos. No quería provocar en ningún modo, pero tampoco quería censurarme. A veces me pregunto: “¿puedo hacer esto? ¿Puedo mostrar esto?”.  Entonces pensé en la película “La vida de Brian” de los Monty Python, y decidí hacer lo mismo. Porque hace 40 años, cuando la película fue estrenada, hubo muchísimas manifestaciones en contra, protestas de judíos, y católicos, y hoy en día es una película divertida y te das cuenta de que no es un problema para ellos. Creo que es un mal momento para las elecciones políticas y un buen tiempo para las comedias. Es importante hacer comedias sobre temas que queremos combatir y discutir. 

P:  El colectivo islámico no es famoso por su sentido del humor y ya sabemos lo que ocurrió con el incidente de Charlie, en Francia. En tu película creo que es perfecto, porque es respetuoso, pero al mismo tiempo mandas tu propio mensaje sin ser sentenciosa. Así que te felicito nuevamente. Me he reído muchísimo, es muy divertida. 

R: Creo que en el ala derecha y conservadora las ganas de reír disminuyen, pero hay mucha vía libre entre medias. Muchos musulmanes se han reído con la película.

Próximamente, la entrevista completa con el audio de la directora en nuestro podcast Celuloide Paranoide, en Ivoox.