UNA TARDE DE ANIME II


Para hacerles un poco más ameno este periodo de reclusión forzosa y pensando sobre todo en los que tienen niños voy a recomendarles tres recientes películas de animación japonesa que pueden disfrutar todos en familia sin límite de edad.

Realizada con una brillante animación 3D, “Dragon Quest: Your History” es una adaptación del videojuego del mismo título (en concreto de su quinta parte), con una trama de capa, espada y brujería que sigue a rajatabla el clásico esquema del camino del héroe: joven aventurero que, ayudado por una serie de personajes inicia un camino de superación y aprendizaje, ayudando al necesitado y combatiendo el mal. Nada que no hayamos visto un millón de veces, pero que sigue siendo muy efectivo.

La clave, por supuesto, es saber aderezar convenientemente dicho camino, encontrándonos en este caso un cierta sobresaturación de acontecimientos que provienen de la dificultad obvia de condensar el largo argumento de un juego de cuarenta horas en una film de apenas cien minutos. Esto provocará que la trama pegue demasiados saltos forzados y que haya personajes que aparecen y desaparecen de forma abrupta, sin embargo los tres directores han sabido sobreponerse a estos escollos y conseguir que la acción y el entretenimiento no decaiga en ningún momento, consiguiendo una de esas películas que derrocha entusiasmo, muy disfrutable y a la que se le perdona fácilmente sus errores.


Mención aparte a su sorpresivo giro de guion final, que nos hace ver desde otro punto de vista toda la historia, y aunque no ha sido del gusto de todos si le añade un plus de interés y polémica que nunca viene mal para publicitar una obra que sin duda me ha dejado un buen sabor de boca.

La siguiente película, “Ni No Kuni”, también está inspirada en otra saga de videojuegos, pero en este caso realizada con animación tradicional y no tan centrada en la acción como el film anterior. Su argumento presenta como leitmotiv un recurso clásico dentro del anime, la existencia de un universo paralelo habitado por humanos y criaturas mitológicas (como en “Las aventuras de Chihiro, “Viaje a Agartha” o “El niño y la bestia”, muy recomendables las tres y bastante mejores que esta), con la particularidad ahora de que cada personaje tiene su doble en el mundo paralelo.

Es de nuevo una clásica historia de aventuras que parte de una idea muy interesante por desgracia lastrada por ciertos problemas de ritmo y unos personajes que a veces toman ciertas decisiones inverosímiles que entorpece la empatía hacia ellos y la credibilidad del relato.

Aquí también tenemos un giro final bastante tramposo aunque menos impactante, dando en conclusión una obra irregular y que sin ponernos demasiado quisquillosos cumple como vehículo de entretenimiento que al fin y al cabo es lo que cuenta.

“Okko el hostal y sus fantasmas”, dirigida por Kitaro Kosaka cambia de registro al proponernos una película más entrañable y familiar, bien aderezada con ciertos elementos fantásticos que recuerda a las obras del gran Miyazaki por su joven protagonista, el tono poético de la historia y una animación clásica muy bien cuidada.

“Okko” nos cuenta las aventuras y desventuras de una niña que se va a vivir al pequeño hostal de su abuela por la reciente pérdida de sus padres en un accidente de tráfico, y a la que ayudará en su trabajo en compañía de unos misteriosos fantasmas que es capaz de ver.


Agradable propuesta que trata de manera interesante y abierta el tema de la muerte y la espiritualidad, con acertados momentos de humor e inevitables pasajes más melodramáticos, sobre todo al final, que harán derramar alguna que otra lágrima a los más sensibles.

Por si tienen ganas de más en esta reseña pueden leer la primera parte de este articulo, donde les hablo de otros tres interesantes animes, y los afortunados abonados al canal Netflix no olviden que desde hace unas semanas poseen gran parte del excepcional catálogo de películas del Estudio Ghibli, en su mayoría aptas para todo el público infantil. (Si después de esta sobredosis de animación vuestro cuerpo aún os pide más, necesitáis ayuda profesional, pero antes no dejéis de visitar el enlace Una Tarde de Anime I.)


Bonus track: 

A los que les guste el cine de animación de temática más seria y adulta voy a hacerles otra triple recomendación.

“Seoul Station” es una película de animación coreana con un argumento que les sonará: un virus se expande rápidamente convirtiendo a toda la población en zombi. Original y muy apropiado para estos momentos que estamos viviendo ¿no?


Sí, reconozco que hay que gustar de cierto masoquismo para enfrentarse a ella con la que está cayendo. Pero los que no se acobarden se encontrarán con una obra excelente, dura e implacable, que se centra tanto en las persecuciones agónicas de los zombis como en los comportamientos a veces heroicos a veces egoístas de los seres humanos en las situaciones más desesperadas. No obvia tampoco una aguda critica social a la polarizada Corea del Sur, por supuesto perfectamente aplicable a toda la sociedad occidental. Sin duda una de las mejores películas que se han hecho de este género que si bien no innova nada si acierta al tratarlo desde una óptica seria y adulta.

“Mutafukaf” es una producción francesa alocada y trepidante que conjuga personajes estrambóticos, conspiraciones, invasiones alienígenas y unas secuencias de animación de gran originalidad. A pesar de que le falte algo de profundidad se convierte en una sorprendente e interesante propuesta perfecta para olvidarnos de nuestros problemas durante una hora y media.


Terminamos con una imprescindible obra maestra, “Funan” otra película de animación francesa que narra el genocidio practicado en los años setenta en Camboya por los Jeremes rojos. Tenía mis dudas sobre si recomendar en estas particulares circunstancias este film que no es precisamente alegre, pero la maestría y buen gusto con que el director y guionista Denis Do (cuya familia vivió este desastre) narra estos acontecimientos históricos me lleva al menos a dársela a conocer.

Pues tampoco está demás comprobar lo frágil que puede ser una sociedad cuando se enfrenta a circunstancias imprevistas como puede ser un virus o una pandilla de fanáticos comunistas que recluyó a toda una población entera en campos de concentración; y como la capacidad de aguante y bondad entre seres humanos es capaz de sobrevivir a las circunstancias más penosas.

Considero que la táctica del avestruz practicada por muchos no es útil ni psicológica ni socialmente para el individuo, es imprescindible tener una visión global de la vida y la historia para saber afrontar con entereza las situaciones adversas a las que nos somete, y poder sacar en esos difíciles momentos lo mejor que llevamos dentro.



Por Antonio Amaro, El Misántropo Feliz

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