29 de agosto de 2015

Elemental, querido Mckellen

                                                Mr. Holmes
Un planteamiento con una lógica apabullante: tenemos a un gran actor, a un icónico personaje que precisamente goza de uno de sus mejores momentos...y necesariamente el desenlace no puede ser otro que el de una película pausadamente irresistible... ¿o no?

25 de agosto de 2015

Map to the Stars. Sueño y dirijo lo que quiero



David Cronenberg ha vuelto a hacer de su capa un sayo. Da igual lo que ponga en pantalla, la mitad de los que ven la película no la entenderán y la otra mitad la habrán entendido mal. Es una muestra más de que aquellos directores que aportan esencialmente contenidos interiorizados en sus entrañas, aquellos que comparten con el espectador sus pseudo filosofías de vida generan extrañas reacciones porque lo que hacen no se puede medir, ni explicar.

Sin embargo, Map to the Stars es una película interesante, especialmente por el magnífico trabajo de Julianne Moore que, con más atrevimiento, descaro y vulgaridad que a lo que nos tiene acostumbrados, se enfrenta a una situación ficticia que bien podía ser una realidad que le toca vivir, la de una actriz de renombre que se enfrenta a una vejez incipiente, a una tercera edad no querida y perseguida por unos demonios familiares que le atormentan.


22 de agosto de 2015

Basket Case. Esta no es una entrada para todos los públicos

                                                  Basket Case
La cartelera del verano produce hastío. Entre la sobredosis de películas de animación (de todas las calidades), las revisiones no muy afortunadas de versiones que en su momento ya fueron desafortunadas (superhéroes), y unas cuantas de esas "chica conoce chico-chico pierde chica-chico recupera chica". ¿Qué nos queda cuando hemos exprimido todo el talento de las películas del momento hasta el infinito y más allá..? Pues rebuscar en cajones oscuros, recordar viejos comentarios e impresiones de tiempos muy, muy remotos...

18 de agosto de 2015

Nightcrawler. O la capacidad de Gyllenhaal de apagar sus ojos



Su director, Dan Gilroy, no ha podido empezar con mejor pie. Esta ópera prima es un deleite para los ojos, oídos e intelecto. Una muestra más de un cine que puede dar de sí, a pesar de que las historias que se cuentan generan cierto “deja vu”, a uno le parece recordar que esto ya lo ha visto en esa o aquella película.

Destacaría varios elementos de este interesantísimo filme.

La carga de Nightcrowler cae casi exclusivamente sobre la actuación de Jake Gyllenhaal quien demuestra una vez que es un discreto caballo ganador.  Es especialmente sorprendente el tratamiento de las miradas, el uso de los ojos como elemento resaltable, incluso protagoniza algunas líneas de diálogo el modo en el que el protagonista mira a las personas.

15 de agosto de 2015

Operación: Uncle Ritchie

                              Operación U.N.C.L.E.
Como una revisión de un 007, pero más molón. Como "El LLanero Solitario", pero con ritmo. Así se nos presenta el nuevo trabajo del chico con más ritmo Guy Ritchie.

11 de agosto de 2015

Chappie. O maneras robóticas de dar la “chappa”



Infumable. Película con buenas ideas pero que se deshilacha como un jersey barato. Luce muy bien en el escaparate pero puesto no dura dos paseos.   

Sorprende las animaciones del robot protagonista y poco más.

Nos encontramos con un producto caduco, un quiero y no puedo. Múltiples son las conexiones que uno puede hacer con películas anteriores a las que la presente no puede ni aspirar: Robocop (1987), Cortocircuito (1986) o Distrito 9 (2009) y eso que esta última es del mismo director.

La historia es una birria, con macarras ruidosos y estereotipados. Da igual que sean o hayan sido pareja en la vida real y que ambos, Yolandi Visser, como la rubia despeinada y Watkin Tudor Jones, como el rapado alocado se interpeten a sí mismos y que sean portadores de la corriente o contracorriente cultural sudafricana… “¡Ezto ez un fozil, un fozil y máz nocivo que una leshuga de Shernobil!” Véase Makinavaja el ultimo choriso (1992) para entender esta frase.

8 de agosto de 2015

Una explosión de un millón de soles

Hace ahora 70 años, la realidad superó a la ficción. Pero no una realidad fantástica, amable o creativa... el mayor holocausto instantáneo que el hombre hubiera imaginado, se convirtió en un juego de niños después de lo vivido el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima. Demasiadas preguntas sin respuesta, más aún demasiadas preguntas que ni siquiera se han formulado abiertamente.Tan profunda fue la huella que dejó aquella fatídica "Little Boy", que ni una sola de las manifestaciones artísticas se mantuvo al margen del nuevo orden que se alineó a partir de entonces. El cine ha revisado de forma directa una y otra vez la imagen del temible hongo atómico, pero indirectamente, creó un subgénero mismo dedicado a las películas postapocalípticas que ha sido de los más fructíferos e interesantes de la historia reciente. También son frecuentes los thrillers con espías de por medio que tratan de evitar un enfrentamiento nuclear. Voy a citar hoy unas pocas películas, algunas tristemente no muy conocidas, que merecen su sitio en esta fecha, por ser cada una en su estilo, valientes alegatos por la paz como fin en si mismo, al tiempo que no permiten que tantos miles de voces caigan nunca en el olvido...


4 de agosto de 2015

Fuerza Mayor. No cabe invocarla para dejar de verla



Vamos a empezar mencionando la sinopsis de esta película sueca del año 2014: Una familia pasa las vacaciones de invierno en los Alpes. El sol brilla y las pistas están magníficas, pero mientras comen en un restaurante, se produce una avalancha que asusta a los clientes. La madre llama a su marido para que la ayude a salvar a sus hijos, pero él ha huido para salvar su vida y su iPhone. La avalancha se detiene delante del restaurante, sin ocasionar daños, pero el universo familiar ya se ha resquebrajado.

La imagen que acompaña a este artículo es exactamente el momento de la avalancha y el instante crítico en que la confianza familiar también se ve dañada.

A partir de ahí tenemos una interesante película con unas bellísimas escenas de los entornos montañosos, con coreografías de máquinas quitanieves, motos de nieve, remontes y demás cosas  móviles. Sumado a todo ello una intensa banda sonara en la que destaca las Cuatro Estaciones de Vivaldi acompañado de la percusión que aportan las constantes explosiones que se ven durante el metraje para provocar avalanchas controladas, avalanchas tanto de nieve como de emociones.